Tal como lo anticipó diario época hace dos meses, el efecto de una derrota en las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) del oficialismo y una consagración de Javier Milei despertó una reacción furiosa de los mercados que ayer se vio reflejada en una suba del dólar blue y una caída de los bonos soberanos y las acciones argentinas que cotizan en Wall Street. Tras la “tormenta” de las primeras horas, las luces de los principales indicadores económicos pasaron lentamente de rojo a amarillo y todo hacía suponer que hoy la jornada será un poco más tranquila. Aunque el panorama, en perspectiva a dos meses, se volverá más incierto y complicado con varias escaladas de la divisa.
La gran cantidad de interrogantes que abrió la victoria de la Libertad Avanza, y sus chances ampliadas de llegar al Gobierno, tras las elecciones de octubre, despertó más incertidumbre, una palabra para nada amiga de los mercados financieros. A la devaluación aplicada por el Gobierno Nacional, llevando el dólar oficial a $350, se le sumó una subida del tipo de cambio informal que lo dejó en las puertas de los $700.
Inmediatamente, el efecto fue el que ya se viene dando desde las corridas cambirias 2018: comercios sin precios de referencia y fabricantes que guardan sus mercaderías (único capital con el que cuentan) hasta nuevo aviso. Y en el último eslabón de la cadena, trabajadores formales e informales con menos poder adquisitivo que el día anterior.
Hoy, la situación estará más calma, así lo hacía prever ayer el dólar cripto bajando su cotización en 24 horas de $678 a $652; un claro dato que demuestra que la reacción inicial fue violenta, pero con el paso de los días irá estabilizándose. Y todo seguira dependiendo estrictamente de las medidas económicas que anuncie el Gobierno y las declaraciones de los tres candidatos a llegar con chance al “sillón de Rivadavia”.
Más que el dólar, ahora el problema pasará por cómo se verá reflejado en las tarifas de los servicios y qué planes tiene el Gobierno para contener la subida de precios. El caso es que en su historial las herramientas que siempre xhiben son más emisión monetaria y controles a las empresas, un combo que solo puede garantizarle la estabilidad hasta finalizar el mandato, mas no chances de revertir la elección. Así solo un conejo de la galera podría torcer el destino en favor de Unión por la Patria.
Otra de las consecuencias que se barajaron ayer es una inflación mensual de dos dígitos, algo absolutamente probable ya que a la devaluación del peso habrá que sumarle el impacto en los valores de las tarifas. Y ni hablar de si demora el desembolso de US$7.500 millones al que se comprometió el Fondo Monetario Internacional.
Todo desencadenará más caída de la demanda y, como ya lo venían anunciado desde una reconocida asociación de comercio de Corrientes, los puestos de trabajo estarán cada vez más en juego.