Un aire pesimista se sentía ayer por los negocios de venta de indumentaria masculina y calzado ubicados sobre la peatonal Junín. Interiores vacíos y vendedores parados en las puertas dejaban en evidencia un escaso movimiento comercial.
La mayoría de los locales espera el aluvión de compras recién para el viernes y sábado, por lo que estiman que las ventas a último momento vuelvan a definir el balance del Día del Padre. Solo unos pocos vendedores tenían el privilegio de sonreír y decir con agrado: “Nos está yendo bien”.
Desde la legendaria Casa Ruiz comentaron a diario época que el movimiento de clientes estaba “demasiado tranquilo”, una tendencia que se consolidó hace más de un mes. “Estamos en las puertas del infierno”, dramatizó con vehemencia un encargado. Allí solo trabajan con tarjeta de crédito, débito y efectivo.
“Las ventas iniciaron hoy y la gente se está acercando de apoco. Están aprovechando las promociones al estilo dos al precio de uno en remeras y camisas. Dentro de todo nos está yendo bien”, brindaron un panorama desde un comercio de ropa en la esquina de Junín y Catamarca. A solo 10 metros, en un local con las prendas más económicas del centro, el clima era completamente diferente: “No hay plata, la semana pasada fue un sufrimiento que se consolidó desde la última semana de mayo. Además, las temperaturas subieron y en consecuencia no hay demanda de las ropas de invierno”.

En otro comercio de la misma característica, la esquina de Junín y San Lorenzo, el balance de ventas era idéntico. “No estamos teniendo demanda y con la llegada del calor se atrasan todas las ventas de ropa de invierno”, sostuvo una de las encargadas de atención a diario época. Ahí se podían conseguir camperas y buzos por $10.000. “Esperamos que mejore el clima porque con las altas temperaturas va estar complicado”, puntualizó.
En el negocio dedicado a calzados “Kivem”, mostraron su optimismo y estimaron que para el fin de semana habrá más personas buscando “un regalo para papá”. “Esperamos el pico de la demanda entre el jueves y sábado. Básicamente algo que viene sucediendo todas las semanas”, analizó una de las vendedoras. Allí había promociones con Tarjeta Naranja X y 3 y 6 cuotas sin interés con Visa y Mastercard, a su vez algunas ofertas puntuales como zapatillas Ringo a $60.000, una marca reconocida para hombres.



Dos vendedores de Locuras, sobre Junín 1321, declararon que las transacciones comerciales “vienen flojas” y esperaban que entre el jueves y sábado lleguen los clientes. “Apostamos a promociones con Tarjeta Naranja X y Plan Z de hasta 5 cuotas sin interés para atraer compradores”, dijeron a este medio.
Por último, una comerciante de un local de indumentaria, situado sobre Junín, entre San Lorenzo y Catamarca, comentó que las ventas se encuentran estancadas desde la semana pasada. En el local ofrecían promos al estilo dos buzos por $56.000 o un buzo más un jean a $50.000. Sin embargo, solo las prendas más económicas tenían salida.



En conclusión, las ventas vienen lentas y sobre todo frenadas por el calor que desalienta la demanda de ropa de abrigo. Solo en grandes locales como Balbi y Dexter se pudo ver ayer una importante concurrencia. El jueves será un día clave para ver si las compras se activan a última hora al igual a lo ocurrido para el Día del Padre 2023.