Los libertarios con la idea fija de desguazar la universidad pública

Bastaron 84 diputados que votaron en contra, más unos cuantos que se ausentaron o se abstuvieron, para apoyar el avance del desguace de las universidades públicas de acceso irrestricto y gratuito. No hay que ser hipócritas ni timoratos ese es el objetivo de la derecha antiderechos.

Hubo una victoria pírrica en el Congreso. La obtuvo un gobierno que no duda en utilizar la compra de voluntades de legisladores “volubles” y gobernadores “pragmáticos”, porque la traición a la universidad reformista, laica, democrática y de acceso irrestricto tuvo diputados de casi todos los partidos, incluidos los del radicalismo y del kirchnerismo.

Nunca en la historia democrática de Argentina hubo tanta transversalidad partidaria para votar el ahogo financiero de las universidades. Estas posturas antiderechos, era típica de los partidos que ahora representan La Libertad Avanza y Propuesta Republicana, que de republicana no tiene nada y solo se identifica con PRO.

Que haya diputados que dicen ser peronistas y radicales que votan por la destrucción paulatina de la universidad pública es otro símbolo de esta era, ya que militantes de partidos como el radical o el peronista ya no tienen vergüenza de sumarse al colectivo conservador en contra del acceso a la educación superior de las clases populares.

Empobrecimiento

No es una casualidad que este tipo de acciones que buscan tener universidades solo para las élites acomodadas, tengan respaldo durante gobiernos que pauperizan a la clase trabajadora con devaluaciones, inflación en dólares y reducción salarial mediante.

Dicen los que ejercen el Poder Ejecutivo que militan para que los argentinos tengamos cada vez más libertades. Mentira, todas sus medidas restringen las libertades de los trabajadores y amplían las posibilidades de abuso de las clases dominantes.

Cabe entonces pensar que cuando, el asesor ensobrado del exgobernador kirchnerista, Daniel Scioli, en ejercicio de la Presidencia, declama que gestiona para dar más libertad a los argentinos, tiene la convicción que “argentinos” son solo los grandes financistas, los brokers de la city, los dueños de las sojeras, los dueños de los bancos, porque hasta ahora no tomó ninguna decisión a favor de los argentinos que trabajan por un salario fijo y vetó una paupérrima mejora a las jubilaciones.

Cuando asumió devaluó el dólar y empujó la inflación del 12,8% de noviembre de 2023, al 25,5% en diciembre de 2023; al 20,6 en enero; 13,2% febrero; marzo 11%; abril 8,8%; mayo 4,2% y junio 4,6%, esa escalada inflacionaria, inducida por la devaluación es la explicación de porqué la pobreza del primer semestre de este año llegó al 52,9%. Este gobierno partió con un índice de pobreza de 41,7%, por el fracaso de los otros políticos menemistas que administraron el país durante los últimos 34 años.

Si se revisan las cifras de la inflación este gobierno provocó una escalada superior al 50% en los primeros 51 días y después solo pudo mantener el Índice de Precios al Consumidor en los promedios altos que tenían los gobiernos menemistas anteriores. Una buena estrategia de marketing, subir la inflación a una órbita espacial para luego mantenerla en la estratósfera y sostener el empobrecimiento de las clases trabajadoras.

No es novedad que, a quienes representan los partidos conservadores argentinos, les molesta que un técnico instalador de aires acondicionados se atreva a estudiar abogacía, o que un trabajador jubilado decida darse una revancha a la imposibilidad de estudiar una carrera universitaria en sus años de juventud a causa de la pobreza que no le permitió otra cosa que trabajar por un salario fijo.

Otro daño que hace el mal gobierno es que la hija veinteañera de un trabajador promedio no pueda estudiar, porque debe decidir buscar un trabajo de cajera en un supermercado para ayudar a parar la olla de la familia, con todo el daño que eso le puede ocasionar a su sueño de futura graduada.

Eso es lo que está pasando porque en el Gobierno que se dice de “la libertad” un joven debe renunciar a su libre albedrío de elegir entre estudiar o trabajar, porque el sueldo de su padre no alcanza para comer todos los días, pagar el alquiler, luz, agua, internet y ni pensar en alguna salida a comer una hamburguesa, al cine o a ver un recital.

Ese es el verdadero objetivo de quienes hoy te mienten que los que nos oponemos al ahogo financiero de las universidades estamos en contra de una auditoria.

40 sueldos docentes

Mientras viralizan falsedades, no te explican cuántos millones de pesos por mes paga el Estado en otorgarle custodia personal a “Yuyito” Amalia González y su hija; la nueva novia del Presidente; o que el vocero Manuel Adorni y su hermano Jorge, exfuncionario del gobierno kirchnerista de la provincia de Buenos Aires, contratados jerárquicos, le cuestan al estado casi ocho millones de pesos en sueldos, cargas sociales y aportes al sistema de previsión social.

El vocero presidencial dice que le depositan 2.900.000 pesos, es decir que sumadas las cargas sociales y otros aportes le cuesta a todos los argentinos casi $4 millones y el hermano, Jorge, contratado en el Ministerio de Defensa, cobra más de $4 millones.

Entre los dos hermanos bendecidos por el sueño de todo libertario argento, ocupar un cargo jerárquico en el Estado, se llevan por mes: 40 sueldos de un Jefe de Trabajos Prácticos con dedicación simple, 20 veces si el JTP tiene una semidedicación exclusiva; y más de 10 veces si tiene una dedicación exclusiva.

Si revisamos los titulares de cátedra de la universidad, los hermanos Adorni se llevan pesos más, pesos menos, 26 sueldos de un docente titular con dedicación simple; 16 veces el sueldo de un titular con semidedicación exclusiva y poco más de 7 veces lo que cobró en septiembre un docente titular con dedicación exclusiva.

Estos docentes deben cumplir entre 20 y 40 horas semanales de trabajo efectivo y obtienen la cátedra por concurso de antecedentes y oposición, que son exámenes periódicos, porque un docente universitario debe revalidar sus conocimientos rindiendo su concurso cada cuatro o cinco años.

Qué contraste. Los hermanos Adorni fueron designados a dedo, sin rendir ningún concurso de idoneidad, así como el ejército de trolls, que comanda el autodefinido “Robespierre” de la Casa Rosada Santiago Caputo y cobran sueldos millonarios.

La xenofobia como marketing

Se trata de fórmulas conocidas, los conservadores primero desfinancian la universidad, después proponen que una salida a ese ahogo financiero es el arancelamiento, como esa medida no goza de consenso apela a la xenofobia y racismo de cobrar al “boliviano”, “peruano”, “paraguayo”, que estudia en nuestras universidades; después propondrán cobrarle a “los que pueden pagar”, de hecho ya lo hacen cuando te dicen que los pobres no van a la universidad.

El Presidente repitió la burrada de decir que “la universidad pública solo beneficia a los ricos” cuando hizo un acto para cambiar de nombre a un Centro Cultural y vaya paradoja lo bautizó con el prócer que más hizo por el acceso de los pobres a la educación pública: Domingo Faustino Sarmiento.

Quien escribe estas líneas es un trabajador que estudia en la universidad. En las aulas que cursa los hijos de los ricos también van. Esa es la belleza de la educación pública estatal, de acceso irrestricto y reformista: nivela para arriba. Por eso, gente como Milei y sus seguidores quieren desguazarla.