Con el ascenso global del dólar, que se fortaleció esta semana contra todas las monedas como cobertura ante la escalada bélica en Irán, el precio de la divisa también subió el martes en Argentina, a un máximo desde el 9 de febrero, a $1.415 en la plaza mayorista y a $1.435 para la venta al público.
Sin embargo, esta tendencia se interrumpió rápido este miércoles, con bolsas internacionales más distendidas, y nuevamente debió ser sostenido por la intervención compradora del Banco Central en el mercado de cambios local que le puso un piso en la línea de los 1.400 pesos.
Factores alcistas para el dólar
-Tensión financiera global. Un dólar fortalecido por los vaivenes de los activos bursátiles y el desplome de las criptomonedas puede tener su capítulo en la plaza doméstica. Estos movimientos no suelen ser muy abruptos. El Dollar Index, indicador que mide la relación del billete verde con otras monedas de referencia internacional -yen, euro, libra esterlina, franco suizo, entre otras- mejoró un 1,7% en el último mes (dólar más fuerte), pero sigue 7,2% negativo en los últimos doce meses.

-Inflación persistente. Mediciones privadas estiman que la inflación minorista en la Argentina habría alcanzado un rango entre 2,8% y 2,9% en febrero, aún en sus niveles más altos desde mayo del año pasado. Una inflación alta puede presionar a la demanda de divisas y hacer subir a un dólar que puede parecer barato en estos niveles.
Hay que recordar que a partir del 2026 el Banco Central estableció que el esquema de bandas cambiarias para la flotación de la divisa esté indexado por el último dato publicado del Índice de Precios al Consumidor (IPC) del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). En el caso de de marzo, esta horquilla de precios límite se amplía en función de la inflación de enero (2,9%), que deja para fin de mes una banda superior en los $1.653,59, unos 250 pesos por encima del precio presente.
En base a estas cifras, las nulas expectativas de devaluación también se advierten en la operatoria de dólar futuro, donde los contratos para el cierre de marzo son operados a $1.429, unos 224,59 pesos o 15,7% de la banda superior prevista por el propio BCRA.
Si tenemos en cuenta las posturas para fin de año, negociadas en la plataforma A3 Mercados a $1.720, tienen implícita una suba el tipo de cambio oficial de 256 pesos o 18,21% para todo 2026, en base a los 1.455 pesos del cierre de 2025.
-Fin del “carry trade”. Las tasas en pesos que ofrecen los bonos del Tesoro a muy corto plazo están rindiendo cerca del 2,5% mensual. Este retorno pierde contra la inflación, pero le saca amplia ventaja al dólar que hoy, a $1.400,50 mayorista, está 3,7% por debajo del cierre de 2025. Podría ser una inflexión para la tasa de cambio en el corto plazo que se registre una salida de parte de estos fondos destinados a títulos de deuda para pasarse a dólar.
-Compras del Banco Central. Desde que empezó el año la entidad monetaria retomó la serie de compras de contado en el mercado mayorista, para aspirar unos USD 2.800 millones en poco más de dos meses. Tras 41 ruedas operativas consecutivas con saldo a favor -a un promedio de USD 68 millones diarios-, pareciera que el Central más que presionar a la devaluación está siendo el principal sostén del tipo de cambio.
El ministro de Economía Luis Caputo expresó este martes ante un auditorio convocado por la Fundación Mediterránea que “habíamos quedado en adquirir el 5% del volumen diario pero que estamos algo más del 30%”, según lo pactado con el FMI (Fondo Monetario Internacional) un objetivo que consideró que se logró “sin afectar el precio” del dólar.”
Factores bajistas para el dólar
En el primer tramo del año se está dando un escenario donde se imponen los factores que fortalecen al peso frente al dólar y podrían extender estas condiciones hasta mitad de año.
-Tasas de interés. Tal lo señalado, mientras las estrategias de “carry” sigan firmes, con una expectativa de devaluación por debajo de las tasas de retorno de las colocaciones en pesos, la presión cambiaria estará disipada por una consistente demanda de pesos.
-Cosecha gruesa. Probablemente el factor más gravitante en los próximos meses es el de la liquidación de la cosecha gruesa -soja y maíz- y ventas al exterior de sus derivados industriales -principalmente harinas, aceites y pellets- que se concentran estacionalmente en el segundo trimestre. La soja marca un ascenso de 12% en 2026, cerca de los USD 430 la tonelada, un precio que garantiza abundancia de divisas al menos hasta julio.
-Oferta financiera. La oferta de dólares por la colocación de bonos provinciales en dólares en el exterior y Obligaciones Negociables aportaron unos USD 10.000 millones en los últimos cuatro meses, tras las elecciones legislativas. Este flujo podría continuar en lo que queda del año.
-Amplio superávit comercial. Si bien el Índice de Tipo de Cambio Real Multilateral que mide el BCRA refleja un leve deterioro de la competitividad cambiaria por el reciente proceso de apreciación del peso (89 puntos sobre un nivel de equilibrio teórico de 100 unidades), el superávit comercial se sostiene hace 27 meses, otro indicador que confirma las proyecciones de un dólar estable.
-Ley de Inocencia Fiscal. El Gobierno confía que con este nuevo marco legal regresan al sistema divisas “del colchón”, que apuntalarían aún más la oferta en el mercado. Entre los principales puntos se destaca que el umbral de evasión simple se eleva a 100 millones de pesos, y el de evasión agravada a 1.000 millones de pesos. También se modificó el plazo de prescripción del delito, que disminuye de 5 años a 3 años. Esto implica que quienes se inscriban al Régimen Simplificado de Ganancias en los próximos meses no van a poder ser investigados a partir de 2029.
-Sobredolarización de carteras. Las compras récord de divisas a manos de agentes privados en septiembre y octubre (USD 5.130 millones y USD 4.731 millones, respectivamente), llevaron también por esta vía a una oferta que superó a la demanda en los meses siguientes.
Cayó el dólar
Con un discreto monto negociado de USD 331,5 millones en el segmento de contado, el dólar mayorista cedió este miércoles 14,50 pesos o 1%, a $1.400,50 para la venta.
“En los tres primeros días de esta semana el tipo de cambio mayorista subió solo 3,50 pesos, contra una suba de 23 pesos registrada en idéntico lapso de la semana anterior”, indicó Gustavo Quintana, agente de PR Corredores de Cambio.
El Banco Central fijó una banda superior de se esquema cambiario en los $1.614,52, que dejó al tipo de cambio oficial a $214,02 o 15,2% de dicho límite.
El dólar al público en el Banco Nación cayó 15 pesos o 1%, a $1.420 para la venta, mientras que el dólar blue descontó diez pesos o 0,7%, a 1.415 pesos.
Juan Manuel Franco, economista jefe de Grupo SBS, comentó que “la mirada del mercado esta no solo en las compras del BCRA, que continúan, sino también en el plano monetario, con tasas de interés en pesos altamente sensibles a las condiciones de liquidez, en un esquema discrecional en el que las licitaciones del Tesoro actúan como regulador de liquidez”.
“Dicho esto, vimos en las ruedas previas alguna intervención presunta del BCRA inyectando pesos algo que muestra que el Gobierno saldría a intervenir en caso que la tasa de mercado suba demasiado. Hacia adelante, un esquema monetario con tasas menos volátiles pero siempre positivas en términos reales, es clave para apuntalar depósitos en moneda local y capacidad prestable de los bancos”, afirmó Franco.
“El Banco Central habría intervenido en el mercado dólar linked, vendiendo instrumentos para aliviar la presión sobre el tipo de cambio, y el elevado volumen en futuros sugiere que también pudo haber intervención allí, aunque el interés abierto permaneció prácticamente sin cambios, por lo que, de haber ocurrido, habría sido contra bancos cerrando posiciones cortas en dólares, probablemente como contraparte de posiciones largas en futuros”, observaron los analistas de Max Capital.












