En medio del derrumbe del empleo formal y mientras el país atraviesa una ola de despidos y cierres de pymes y fábricas que caen como moscas, uno de los economistas “fetiche” de Javier Milei ha recomendado a la masa de desocupados mudarse a provincias con desarrollos petroleros o mineros, como Neuquén y San Juan. “Bienvenidos al mundo, a la eficiencia, vamos a tener que estar donde ganemos más plata”, ha aconsejado Salvador Di Stefano, conocido como el ‘gurú del dólar blue’ y por asesorar al Presidente.
“Vamos a producir, a hacer cosas. Soy una máquina de hacer cosas. La tenés que intentar. Si hoy hay laburo en Neuquén, por Vaca Muerta, y en San Juan, por la minería, te está pasando lo mismo que a un ciudadano de Estado Unidos, que se va a otro Estado a laburar. Bienvenidos al mundo, a la eficiencia, vamos a tener que estar donde ganemos más plata”, aseguró Di Stefano en declaraciones a Radio Rivadavia. Sin que los periodistas repreguntaran, disparó: “Vamos a tener que estar donde ganemos más plata y hagamos más cosas. No te puede asegurar nadie que vas a seguir laburando toda tu vida en Colegiales”.
Una tesis sin sustento
El planteo de Di Stefano no guarda relación con la realidad argentina: en los primeros dos años y tres meses de gobierno de Milei se perdieron alrededor de 300 mil puestos de trabajo en el sector formal y entre noviembre de 2023 y finales de 2025 cerraron 22 mil empresas, de acuerdo con datos oficiales de la Superintendencia de Riesgos de Trabajo (SRT).
Y si bien los sectores más afectados son la construcción, el comercio y la industria manufacturera, en el rubro de Petróleo y Minería también cayó el empleo, a pesar de que el sector registró un aumento de la producción y apertura de empresas.
De acuerdo con datos de la Secretaría de Trabajo, en los primeros dos años de Gobierno de Milei se perdieron 7.627 puestos de trabajo. Ocurre que si bien hay un boom de producción en Vaca Muerta (donde se explota petróleo y gas no convencional), no se alcanza a compensar la fuerte retracción de petróleo convencional.
Así las cosas, parece inviable pensar que los casi 300 mil empleos que se perdieron puedan ser absorbidos por dos sectores que no sólo no dinamizaron la mano de obra, sino que además están perdiendo puestos.

Hasta acá, la industria manufacturera fue el sector más afectado: días atrás, un informe elaborado por la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA precisó que desde noviembre de 2023 se perdieron 100 mil empleos, alrededor de 160 puestos por día. El informe además estimó una caída del 8,3 % en la actividad durante la administración libertaria, y advirtió que la contracción pegó de lleno en el empleo y la capacidad productiva del sector.
La construcción fue otro de los rubros golpeados, con más de 66 mil empleos perdidos. Algo similar ocurrió en actividades como el transporte y comunicaciones, donde se perdieron 18 mil puestos. En el sector de actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler, el retroceso fue mayor: 22.400. Comercio y Agricultura son las únicas dos que registran subas: entre los dos sectores hubo un incremento de 15 mil empleos. Sin embargo, la cifra es insuficiente para compensar al pérdida general.
“Una chantada”
Para el magister en Economía Política y director del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), Hernán Letcher, la teoría de Di Stefano y el gobierno es una mentira, “una chantada”, le dijo a Página|12, y resaltó que los datos indican que en la cuenca de Vaca Muerta no se alcanza a compensar la pérdida de empleos de los pozos petroleros de Chubut. “No hay creación neta en el rubro petrolero”, señaló.
Además, remarcó que en el caso de la minería es peor. “Milei dice que puede generar un millón de puestos de trabajo. En la actualidad, hay 27 mil empleos. Pero del sector metalífero son solo 10.700. Un asesor de Milei, Fausto Spotorno, dijo que es verdad que la minería no generaba puestos de trabajo, pero que las actividades conexas sí. Si quieren mirar la referencia de un país que produce minería hace rato, como Chile, en su punto máximo genera 300 mil puestos. Lo máximo a lo que puede aspirar argentina es ese número, que incluye no sólo la actividad minera directa”, precisó.
Además, hay que tomar en cuenta que en los últimos dos años la pérdida de puestos de trabajo pegó muy fuerte en los grandes centros urbanos: en la provincia de Buenos Aires el derrumbe es de 85 mil puestos; en la Ciudad la retracción llega a 27 mil; Santa Fe y Córdoba perdieron 18 mil y 15 mil respectivamente. Neuquén sumó alrededor de 5 mil empleos, pero en San Juan se perdieron 700.

La realidad, además, ofrece un cachetazo a la hipótesis de Di Stefano. Hace unos días, le preguntaron a Fernando Banderet, intendente de Añelo, la localidad neuquina donde se ubica el yacimiento de Vaca Muerta, qué recomendación le daría a las personas interesadas en obtener un empleo allí. “No vengan con la familia, porque se vende como que esto es un boom de trabajo y acá la realidad es otra”.
“Viven en Narnia”
Sebastián Rodríguez, trabajador de la Gráfica Morvillo, que hace un año cerró las puertas y dejó en la calle a 250 empleados, calificó de “absurda” la teoría de Di Stefano. “Primero debería conseguir un trabajo, mudarme con mi hija, cambiarla de colegio. Yo tengo 50 años, debería reformar y adaptar toda mi vida a un trabajo en el sur, andá a saber en qué rubro. Y además, no sobra trabajo, ni en la minería ni en el petróleo, que es a lo que apunta el Gobierno, pero no genera mucha mano de obra”, sostuvo en declaraciones a Radio 750.
Indignado, contó que muchos de sus compañeros despedidos se la rebuscan con changas de plomería o electricidad, y la gran mayoría se volcaron a las apps de transporte. “Es muy fuera de la realidad ese planteo. Igual que cuando Milei dice que como cerró Fate las cubiertas serán más baratas, pero si cerraron 22 mil fábricas quién va a poder comprar cubiertas. Viven en Narnia”, afirmó.
El caso de la tía Tota
Para desplegar su teoría, Di Stefano puso un curioso ejemplo familiar de hace 80 años al explicar por qué un trabajador que se queda sin empleo en el Conurbano bonaerense debería ir a buscar mejor suerte en Neuquén o San Juan, incluso sin mencionar que pueden no tener nada que ver ni con su profesión u oficio ni con su proyección de vida. “Siempre cuento una anécdota de mi tía Tota. Mi familia es de Sicilia, cuando terminó la Segunda Guerra Mundial le pagaban una plata por semana. Un día fue y le dijeron que tenía que ir a trabajar a una heladería en Alemania. Hasta que se jubiló, la tía trabajó en 12 países distintos”, afirmó.
Di Stefano se hizo famoso en los últimos años con su canal de Youtube donde brinda consejos sobre inversiones. El influencer libertario se hizo cercano a Milei, a quien defiende a capa y espada en redes sociales y entrevistas. Incluso fue asiduo visitante del mandatario en la quinta de Olivos. Milei, en tanto, suele replicar sus mensajes en X (antes Twitter), siempre en línea con el plan económico del gobierno.
En mayo pasado, el portal Letra P recordó que Di Stefano estuvo preso en la década de 1990 por la presunta participación en una banda de empleados de la exdirección de Rentas de la provincia de Santa Fe y gestores impositivos que reducía ilegalmente el cobro de impuestos a empresarios agropecuarios y propietarios de grandes tierras.
Milei no sólo ha mencionado al economista en discursos oficiales, por ejemplo el año pasado en ExpoAgro, sino que incluso ha participado de la presentación del libro de Di Stefano, “Cambia la música”, en La Rural, el 30 de septiembre de 2025.
“Tu libro —le dijo en ese momento— describe la herencia que recibió el gobierno y cómo fuimos trabajando en cada una de las bombas que nos dejaron plantadas. Es decir, todo el trabajo de relojería que hubo que hacer, porque cada uno de esos cables podría haber derivado en una explosión y que hoy estaríamos discutiendo en Venezuela, no en Argentina”. “Tiene toda una parte de diagnóstico macro que me parece muy interesante, está bien hecha, bien diseñada”, dijo el Presidente, que luego derivó la charla en la ley Conan, la imitación que hace de él su expareja Fátima Florez y recordar sus visitas al programa de Alejandro Fantino.
Esa conversación terminó con un comentario insólito. Al agradecer la invitación, Milei disparó: “No vine en rol de presidente porque estoy de civil”.












