Dólar en calma: ¿hay riesgo de corrección?
Por su parte, Leonardo Anzalone, desde CEPEC, en diálogo con Ámbito señaló que “hoy hay más factores que empujan a un dólar contenido que a una suba, pero con matices”. Por el lado de la oferta, también cree que los próximos meses juegan a favor: “Empieza a aparecer la cosecha gruesa y el contexto internacional también ayuda, ya que el salto del petróleo mejora los términos de intercambio. A eso se suma que algunas importaciones se están abaratando, lo que también afloja la presión externa. Todo esto implica más dólares en el margen”.
Sin embargo, adviertió, esto no será permanente. “La cosecha tiene una ventana y el petróleo depende de un escenario muy volátil”, expresó y añadió que hay que tener en cuenta la inflación: “Se viene moviendo cerca del 3% mensual y no termina de bajar. Si el tipo de cambio no acompaña, se sigue generando atraso y eso después corrige con mucha fuerza“.
Anzalone subrayó que el tipo de cambio real multilateral está casi en valores de diciembre 2023, previo a la devaluación del 118%. “Por eso, en el corto plazo el dólar puede seguir tranquilo o incluso algo más débil. Pero más adelante va a depender de si estos flujos se sostienen y, sobre todo, de lo que pase con la inflación“, profundizó.
A su turno, también en charla con este medio, el economista Gustavo Ber, consideró que “se aceleraría la oferta por la liquidación de la cosecha gruesa, y ello presionaría en este escenario económico-financiero más a la baja al dólar”. En este marco, sugirió que el equipo económico podría optar “por una baja la tasa en busca no sólo de evitar una profundización de la apreciación cambiaria sino también contribuir a reactivar el crédito privado, y así mejorar consumo y la actividad económica”.













