ATRAVESANDO EL AIRE: LUCAS MEDINA Y SU CAMINO DESDE LA DANZA HASTA EL FITNESS EN GOYA

DE LOS PRIMEROS PASOS EN LA INFANCIA A CONSTRUIR SU PROPIO ESPACIO Y UNA COMUNIDAD DE ALUMNOS

En los estudios de Multiplataforma Bitácora, dentro del programa Atravesando el Aire conducido por Carolina Salas Araujo, el instructor de fitness y zumba Lucas Medina compartió su historia de vida, marcada por la pasión por el baile, el esfuerzo personal y el acompañamiento familiar.

Lucas, reconocido en la ciudad por su trabajo en el mundo del fitness y la danza, recordó que su vínculo con el movimiento comenzó desde muy chico. “Siempre digo que agradezco a mi mamá y a mis hermanas, porque fueron quienes me apoyaron desde el inicio”, expresó. A los cinco años ya había decidido que quería bailar, en un contexto familiar donde no era algo habitual, especialmente por la influencia paterna ligada a la disciplina estricta.

Su formación comenzó con profesores locales como André Soylo y continuó con distintos referentes de la danza, incluyendo experiencias en comparsas. Inició en Arasunito, luego pasó a Arasunú y más tarde formó parte de Zamba Bahía, recorriendo así gran parte del circuito del carnaval local.

EL DESAFÍO DE PROFESIONALIZARSE EN ZUMBA

El salto hacia lo profesional llegó cuando descubrió el auge de la zumba. En ese momento trabajaba en el casino, pero decidió apostar por su vocación. La certificación requería una inversión económica importante —en dólares— y una preparación técnica que incluía ritmos como merengue, cumbia, reggaetón y salsa.

El 12 de noviembre de 2014 marcó un antes y un después: ese día se recibió como instructor oficial. “Fue una experiencia increíble, con muchísima gente. A los dos días ya era instructor de la marca”, recordó.

A partir de allí, comenzó a capacitarse en distintas especializaciones como Aqua Zumba, Zumba Step y otras ramas, sumando conocimientos dentro de un sistema que cuenta con decenas de niveles.

DE UN GALPÓN A MÁS DE 200 ALUMNOS

Sus primeros pasos como profesor fueron modestos. Empezó dando clases en un galpón prestado en la zona sur de la ciudad, con apenas cinco personas: su familia y dos amigas. Sin embargo, el crecimiento fue inmediato. “En menos de un mes tenía más de 200 alumnos”, contó.

Durante ocho años mantuvo esa convocatoria, sumando horarios y expandiendo su actividad a otros espacios. Con el tiempo, decidió dejar de alquilar y construir su propio salón en su casa, ubicada en el barrio Estrella del Sur.

“Fue un proceso de mucho esfuerzo. Empecé dando clases en el patio, sin techo, después con toldos, hasta que pude armar el salón completo”, explicó.

Actualmente, brinda clases de lunes a viernes, con un único horario disponible de 16 a 17 horas, debido a que combina su actividad con el estudio del profesorado de matemáticas.

VOCACIÓN POR ENSEÑAR Y COMPROMISO SOCIAL

Más allá del baile, Lucas destacó que siempre tuvo una fuerte vocación por enseñar. “Desde chico jugaba a ser maestro con mis primos”, relató. Esa inclinación se transformó en una herramienta para ayudar a otros a expresarse y sentirse libres a través del movimiento.

Además, remarcó su compromiso social, participando en actividades solidarias como festejos del Día del Niño en su barrio, donde organiza eventos para la comunidad.

“La idea es que la gente no solo venga a entrenar, sino que se sienta parte de algo”, sostuvo.

UN CAMINO MARCADO POR LA PASIÓN

La historia de Lucas Medina refleja cómo la constancia, el apoyo familiar y la pasión pueden transformar una vocación en un proyecto de vida. Desde sus primeros pasos en la danza hasta consolidarse como instructor y referente en el fitness local, su recorrido sigue creciendo, ahora también acompañado por su formación académica.

“Agradezco siempre a mi familia, porque nunca me dijeron que no. Eso fue clave para animarme a todo”, concluyó.

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FUENTE : Multiplataformas, Radio, Tv y Streaming de Goya