En los estudios de Multiplataformas Bitácora, durante el programa “Contá Conmigo” conducido por Pedro Sá, se desarrolló una extensa y profunda entrevista con Bruno Scheller, referente de la firma Scheller y Compañía, una empresa emblemática de la ciudad con más de 70 años de trayectoria.
Desde el inicio, la charla puso el foco en el significado del emprendedurismo en Argentina y cómo, lejos de ser una etapa inicial, representa un proceso constante. Scheller remarcó que ser empresario no implica dejar de emprender, sino todo lo contrario: en un contexto como el argentino, la adaptación permanente es clave. “Estar en Argentina obliga a rediseñarse todo el tiempo”, sostuvo, destacando que la evolución es parte del día a día.
La historia de la empresa familiar se remonta a más de siete décadas atrás, cuando su padre comenzó con una casa de repuestos y luego avanzó hacia la rectificación de motores. Un punto de inflexión se dio en 1956, cuando Industrias Kaiser Argentina propuso a la firma convertirse en concesionaria de vehículos, marcando el nacimiento formal del negocio automotor. Desde entonces, la empresa atravesó distintas etapas, incluyendo su vínculo con Renault, manteniéndose como una de las pocas concesionarias que continúan con la misma familia desde sus orígenes.

Scheller destacó el valor de la continuidad y el arraigo, no solo desde lo comercial sino también en lo humano. La empresa cuenta con trabajadores que han dedicado toda su vida laboral al negocio, y hoy incluso sus hijos forman parte del equipo. Esta identidad familiar, aseguró, es tanto una fortaleza como un desafío, especialmente al momento de adaptarse a los cambios que exige el mercado.
En ese sentido, hizo hincapié en la complejidad de sostener una empresa en un país con reglas cambiantes. Utilizando una analogía futbolera, describió el escenario argentino como un partido donde las reglas se modifican constantemente, el árbitro cambia decisiones y hasta el terreno de juego se inclina. “Podés hacer todo bien y que el arco no esté cuando llegás a patear”, explicó, graficando la incertidumbre que enfrentan los empresarios.
A pesar de este contexto, Scheller subrayó que no todo depende de factores externos. Si bien reconoció la influencia del entorno económico y político, también remarcó la importancia de la preparación, la toma de decisiones y la capacidad de adaptación interna. “Lo que no podés hacer es quedarte quieto o culpar solo al entorno”, afirmó, señalando que siempre hay quienes logran encontrar oportunidades incluso en escenarios adversos.
Otro aspecto destacado fue el desafío de sostener y hacer crecer una empresa familiar a lo largo del tiempo. Según explicó, es común que este tipo de organizaciones no logren superar la tercera generación, por lo que uno de los principales objetivos actuales es profesionalizar la estructura para garantizar su continuidad más allá del núcleo familiar.
En cuanto al contexto local, se mencionó la difícil realidad de muchos comercios que han cerrado en los últimos tiempos. Frente a esto, Scheller evitó generalizaciones y planteó que cada caso responde a múltiples factores, donde se combinan decisiones internas, condiciones externas y, en muchos casos, circunstancias imprevisibles.
Finalmente, al ser consultado sobre el impacto de los cambios políticos, reconoció que, si bien los empresarios desarrollan cierta resiliencia y están acostumbrados a adaptarse, las decisiones del Estado siguen siendo determinantes. Sin embargo, dejó en claro que, más allá de quién gobierne, el desafío siempre será el mismo: sostenerse, reinventarse y seguir apostando al crecimiento.
La entrevista dejó en evidencia no solo la historia de una empresa, sino también una mirada profunda sobre lo que significa emprender y sostener un proyecto en Argentina, con sus dificultades, pero también con sus oportunidades.
FUENTE : Multiplataformas Radio, Tv y Streaming de Goya












