UN LEGADO QUE SIGUE VIVO: EL HOMENAJE PERMANENTE A HORACIO LÓPEZ BOERI EN COSTA SURUBÍ

En el predio Costa Surubí, la figura de Horacio Ramón López Boeri continúa presente como símbolo de la pasión por la pesca y del compromiso con el cuidado del río Paraná. Desde la inauguración del monumento en su honor en el año 2021, su memoria permanece viva a través de una obra que representa no solo su trayectoria como pescador, sino también su firme defensa de la conservación de la fauna ictícola.

La escultura, ubicada en uno de los espacios más representativos de la Fiesta Nacional del Surubí, se convirtió en un punto de encuentro y reflexión para pescadores y visitantes. Rodeada de placas que recuerdan a los campeones de cada edición del concurso mayor, la obra refuerza el valor histórico y simbólico de su legado.

La imagen elegida para inmortalizarlo lo muestra en un gesto que definió su filosofía de vida: devolviendo un pez al agua. Esa escena resume su manera de entender la pesca, siempre ligada al respeto por la naturaleza y al equilibrio del ecosistema.

El autor de esta obra fue el reconocido artista goyano Ramón “Tatino” Alegre, quien en diálogo con Radio Ciudad recordó el proceso de creación y la emoción que significó llevar adelante este proyecto. Para el escultor, realizar el monumento fue mucho más que un trabajo artístico: lo vivió como un privilegio y una gran responsabilidad, especialmente por tratarse de una figura tan respetada dentro del ambiente pesquero local.

Alegre explicó que el desafío principal fue construir la escultura a partir de una sola fotografía. Para lograrlo, recurrió a distintas referencias y contó con la colaboración de Jorge Vilas, compañero de pesca de López Boeri, quien aportó una imagen fundamental para concretar el diseño.

La obra fue realizada en telgopor de alta densidad, recubierta con una mezcla especial de cemento, yeso y resina, pensada especialmente para soportar las condiciones climáticas y el paso del tiempo. La base del monumento, donde cada año se suman los nombres de los nuevos campeones de la Fiesta Nacional del Surubí, fue realizada por “Kiko” Abib.

Además, el entorno fue concebido como un verdadero espacio de homenaje, una especie de “living de los pescadores”, con la participación de artistas plásticos correntinos que colaboraron en la ambientación y puesta en valor del lugar.

Tatino Alegre recordó con orgullo las largas jornadas de trabajo, incluso bajo condiciones climáticas difíciles, y aseguró que cada detalle fue realizado con dedicación absoluta. Ver la obra terminada le generó una profunda emoción, al sentir que el esfuerzo colectivo había logrado plasmar un homenaje a la altura de la figura representada.

La historia de Horacio López Boeri dentro de la Fiesta Nacional del Surubí también dejó una huella imborrable. Fue uno de los ganadores del Surubí Mayor en 1970, integrando un equipo histórico junto a Jorge Vilas y Carlos Esquenón, consolidándose como una de las figuras más recordadas de la pesca deportiva goyana.

Hoy, ese monumento no solo recuerda a un gran pescador, sino que también transmite un mensaje que sigue vigente: cuidar el río, respetar la vida y entender la pesca como parte de una convivencia responsable con la naturaleza.