La formación ideal con la que soñó Lionel Scaloni mientras pedaleaba en sus tradicionales escapadas por las rutas y montañas de Mallorca no podrá salir al estadio de Kansas City este martes cuando la Selección argentina debute en el Mundial con Argelia. Las razones se explican con las múltiples lesiones que sufrieron varios de los futbolistas clave en las últimas semanas y, sobre todo, el prolongado tiempo que les está llevando recuperar el 100% de su ritmo de competencia.
El panorama obligó al cuerpo técnico a recalcular los planes sobre la marcha. No solo habrá ausencias de peso e imposibles de disimular, como la de Nicolás Tagliafico (sufrió un desgarro), sino que se presenta un escenario aún más complejo: varios de los futbolistas que iniciarán el duelo ante Argelia lo harán dando ventajas físicas, debido a que arrastran una inactividad prolongada y todavía necesitan encadenar entrenamientos de alta intensidad para ponerse a punto.
La lista de los que llegan al límite es sustancial y toca la columna vertebral del seleccionado: Emiliano “Dibu” Martínez, Nahuel Molina, Gonzalo Montiel, Cristian “Cuti” Romero, Leandro Paredes y Julián Álvarez. La nómina de tocados podría seguir, pero el foco se posa puntualmente sobre estos nombres porque se trata de futbolistas que habitualmente suman casi la totalidad de los minutos en cancha. Esta vez, su puesta a punto está decididamente demorada.

El primer objetivo de la Selección en el Mundial
Para el director técnico, este debut frente al conjunto argelino tiene la fisonomía de una pequeña cordillera que debe atravesar con el menor costo posible. La premisa de la Selección argentina es clara: ir amalgamando y poniendo a punto a la tropa sobre la marcha, con la mirada puesta en objetivos mayores.
El primero de esos desafíos, sin dudas, es asegurarse el liderazgo del grupo. Terminar en lo más alto del pelotón le garantizará a la Albiceleste sedes mucho más empáticas de cara a las fases de eliminación directa. Un beneficio clave no solo para el descanso de los jugadores y el traslado de la delegación, sino también para facilitar el acceso de los miles de hinchas que tiñen de celeste y blanco cada estadio.
El peligro del factor africano en los estrenos

El análisis previo advierte que Argelia no será un rival sencillo en el campo de juego. Históricamente, los seleccionados africanos se han transformado en una piedra en el zapato para la Selección argentina en las jornadas inaugurales de los grandes torneos. Los recuerdos de la dura e impactante derrota ante Camerún en el Mundial de Italia 1990, o el debut sumamente trabajado y sufrido para vencer a Costa de Marfil en Alemania 2006, son muestras claras de que estos cruces suelen ser auténticas trampas en el arranque de la competencia.
Sortear con éxito este inicio parece una tarea que se definirá estrictamente en los detalles. En el elenco albiceleste confían en que el aura positiva que acompañó al cuerpo técnico argentino desde la gestas pasadas siga vigente para sacar adelante un partido incómodo. Si se consiguen los tres puntos, el horizonte hacia el futuro inmediato puede volver a ser sumamente venturoso.













