En el programa “Nos dijeron que no, pero vinimos igual” recibieron a un invitado muy especial: Juan Cruz Correa Gemigniani, un joven futbolista goyano de 13 años que actualmente integra las divisiones infantiles del Club Atlético Boca Juniors.

Con simpatía y mucha humildad, Juan Cruz contó cómo comenzó su vínculo con el fútbol y el camino que lo llevó desde Goya hasta uno de los clubes más importantes del país. Sus primeros pasos fueron en el fútbol infantil y luego en Huracán, donde jugó hasta los ocho años, principalmente como delantero.
Su llegada a Boca comenzó a gestarse a partir de una experiencia en Boca Unidos. Allí participó de un torneo internacional conocido como Balezanito, donde se reunieron equipos de distintos países. Juan Cruz se desempeñaba como delantero y sus actuaciones llamaron la atención de los captadores de Boca Juniors.

A partir de esa observación llegó la posibilidad de realizar una prueba en Buenos Aires. El joven viajó durante una semana y, luego de completar los entrenamientos, los coordinadores del club se comunicaron con sus padres para plantear la posibilidad de que continuara su formación en la institución.
“Siempre quise llegar, pero arranqué como un hobby. Nunca pensé llegar tan lejos”, contó Juan Cruz al recordar sus primeros sueños vinculados al fútbol.
Actualmente juega como defensor central, una posición que ocupa desde hace aproximadamente dos años. Explicó que el cambio surgió porque había muchos delanteros y pocos defensores, y los entrenadores decidieron probarlo en esa función. Con el tiempo se adaptó y asegura sentirse cómodo en el puesto.

Su estilo de juego se caracteriza por intentar mantener la pelota, avanzar y participar en la construcción desde el fondo. Entre sus referentes mencionó al Cuti Romero y, a nivel internacional, a Sergio Ramos, uno de los defensores que más admira.
La vida cotidiana del joven futbolista está marcada por la disciplina y la organización. Vive junto a su papá cerca del predio de Boca en Ezeiza, concurre a la escuela y entrena de martes a viernes durante dos o tres horas por jornada. Además, realiza trabajos de gimnasio y controles médicos periódicos como parte de su formación deportiva.
Juan Cruz también destacó el compañerismo dentro del club y contó que comparte categoría con varios chicos provenientes de distintas provincias argentinas, entre ellas Formosa, Mendoza, Chaco y Misiones.

Uno de los aspectos más importantes de su experiencia es el contacto con jugadores y referentes del plantel profesional. Durante la entrevista relató que en distintas oportunidades pudo cruzarse con integrantes de la Primera División e incluso con Juan Román Riquelme, a quien ha visto observando entrenamientos.
Más allá de la exigencia deportiva, Juan Cruz reconoció que extraña Goya y que estar lejos de su familia no siempre resulta sencillo. Su mamá, quien también participó de la entrevista, contó lo difícil que fue acompañar la decisión de que su hijo se trasladara a Buenos Aires, aunque siempre respetando su deseo de continuar con el proyecto futbolístico.
La familia ocupa un lugar fundamental en este proceso. La madre recordó que desde pequeño la pelota fue uno de sus juguetes preferidos y que inicialmente practicaba tanto fútbol como básquet. Finalmente, eligió el fútbol y comenzó un recorrido que, en pocos años, lo llevó a formar parte de las inferiores de Boca Juniors.

El propio Juan Cruz reconoce que tuvo la oportunidad de ser visto en el momento indicado, pero también destaca el acompañamiento familiar y el esfuerzo cotidiano. Su historia representa la de muchos jóvenes del interior que buscan abrirse camino en el fútbol profesional sin dejar de lado sus estudios, su formación y los vínculos familiares.
Durante la entrevista, el joven recibió regalos del programa y dejó su firma como recuerdo de una visita que tuvo un significado especial tanto para él como para los conductores.
Antes de finalizar, Juan Cruz contó que se encontraba en Goya disfrutando unos días de descanso junto a su familia y que debía regresar a Buenos Aires para continuar con sus entrenamientos.
Con apenas 13 años, Juan Cruz Correa Gemigniani ya forma parte del mundo Boca y continúa trabajando para alcanzar nuevos objetivos. Detrás de la camiseta azul y oro hay un joven goyano que mantiene intacto el sueño con el que comenzó a jugar a la pelota: crecer, aprender y algún día llegar al fútbol profesional.
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