Cada 21 de septiembre, las flores amarillas ocupan un lugar destacado en los mensajes y saludos vinculados con el inicio de la primavera. La tradición se relaciona con la amistad, el amor, la alegría y los nuevos comienzos.
La costumbre se popularizó especialmente a través de las redes sociales, donde durante esta fecha se comparten fotografías, mensajes y referencias a las flores amarillas.
El gesto también quedó asociado a la idea de regalar o recibir flores como una forma de expresar afecto y acompañar simbólicamente el comienzo de la primavera.












