Corrientes gana peso en las exportaciones de madera del país

El crecimiento de las exportaciones argentinas de madera aserrada durante 2026 tiene a Corrientes como uno de los principales protagonistas. Empresas radicadas en la provincia participan de manera decisiva en el incremento de los volúmenes enviados al exterior, en un proceso que consolida el perfil forestoindustrial correntino y amplía su peso dentro del comercio exterior argentino.

Según un reporte difundido por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, las exportaciones argentinas de madera aserrada crecieron 25% durante los primeros ocho meses del año y alcanzaron los US$107 millones. El rubro quedó entre los de mayor crecimiento dentro de una agroindustria que, en el mismo período, registró un volumen récord de 84,26 millones de toneladas exportadas hacia 135 mercados internacionales.

Pero detrás del resultado nacional aparece una característica relevante: el crecimiento de la madera aserrada está concentrado en grandes operaciones industriales y entre ellas tienen un peso importante empresas instaladas en Corrientes. La expansión de la actividad en Virasoro, particularmente, incorporó una escala productiva que impacta sobre los volúmenes nacionales y refuerza el lugar de la provincia dentro de la cadena exportadora.

El especialista en comercio internacional Carlos Berninger señaló que el aumento de las exportaciones es real, aunque debe analizarse qué productos y empresas explican ese resultado. En ese proceso ubicó a ACON Timber, el aserradero de mayor capacidad del país instalado en Virasoro, junto con grandes empresas forestales de la región.

La presencia de estas compañías permite observar que el crecimiento exportador no responde solamente a una mayor cantidad de pequeñas y medianas industrias incorporándose al comercio exterior. Por el contrario, una parte significativa del incremento está vinculada con empresas de gran escala y capacidad para sostener volúmenes importantes de producción.

Corrientes, en el centro del crecimiento

La expansión de la industria forestal en Corrientes durante los últimos años modificó el mapa productivo provincial. La disponibilidad de materia prima, las inversiones industriales y la incorporación de capacidad de procesamiento permitieron avanzar desde una actividad centrada en la producción forestal hacia una estructura con mayor capacidad de transformación y salida exportadora.

En ese esquema, Virasoro se convirtió en uno de los principales polos industriales. La presencia de grandes establecimientos permite que la provincia participe directamente de un mercado internacional que demanda madera argentina y que, al mismo tiempo, funciona como una alternativa frente a la caída del consumo interno.

El crecimiento de los envíos externos, sin embargo, no representa una recuperación general de toda la cadena. El propio análisis sectorial advierte que mientras las grandes operaciones pueden sostener volúmenes de exportación, varias PYMEs atraviesan dificultades para mantener sus líneas de producción y, especialmente, los productos con mayor valor agregado.

En Misiones algunas empresas redujeron sus exportaciones de molduras y otros productos elaborados. Parte de las industrias que anteriormente realizaban procesos de transformación optan ahora por comercializar madera rústica debido al incremento de los costos de mano de obra, reproceso y logística.

La madera aserrada creció 22,89%

El último resumen ejecutivo de la Federación Argentina de la Industria de la Madera (FAIMA), elaborado por el asesor en comercio exterior Gustavo Cetrángolo, señala que las exportaciones de madera aserrada de pino aumentaron 22,89% durante los primeros ocho meses de 2026 frente al mismo período de 2025.

El documento advierte que el crecimiento comienza a mostrar señales de estabilización, en parte porque la comparación interanual empieza a incorporar los meses en los que ya estaba operativa la nueva capacidad industrial.

A esto se suman otros factores que condicionan la evolución del sector: estabilidad de los precios internacionales, aumento de los costos logísticos, mayores costos internos, especialmente de energía, y un escenario internacional marcado por conflictos y cambios en las condiciones comerciales.

Las exportaciones de molduras también mostraron una evolución positiva, con un incremento del 17,05% durante los primeros ocho meses del año. Sin embargo, el comportamiento de los productos elaborados no alcanza para revertir las dificultades estructurales de la industria.

Exportar para sostener la actividad

La particularidad del escenario actual es que las exportaciones están creciendo mientras el mercado interno continúa debilitado. Para Berninger, las empresas mantienen las ventas externas, en muchos casos, como una herramienta para generar caja y afrontar gastos operativos y salarios.

“Las exportaciones de madera se mantienen porque no hay mercado interno”, sostuvo el especialista, quien consideró que la caída del consumo local fue mucho mayor que el incremento registrado en las ventas externas.

Esto genera una situación desigual dentro de la cadena. Las compañías con mayor escala, recursos forestales, experiencia en mercados internacionales y capacidad de inversión cuentan con más herramientas para sostener sus operaciones. Las empresas de menor tamaño, en cambio, enfrentan mayores dificultades para absorber el aumento de costos y conservar líneas de producción con valor agregado.

El resultado es una paradoja: el país exporta más madera, pero eso no implica necesariamente que toda la industria esté atravesando una etapa de expansión.

Energía y logística, los principales límites

La competitividad externa continúa condicionada por los costos. Según el análisis sectorial, la logística puede representar una reducción de entre 30% y casi 50% sobre el valor FOB final, afectando directamente la rentabilidad de las operaciones.

A ese problema se agregan los costos de energía y mano de obra. FAIMA señala que la incidencia de la electricidad sobre la estructura de costos pasó de aproximadamente 3%-4% a 6%-7%, sin que las empresas tengan posibilidades de trasladar ese incremento a los precios.

También pesan las tasas de interés y la menor disponibilidad de financiamiento, en un contexto en el que varias industrias postergan inversiones, reducen actividad o evalúan alternativas para salir del negocio.

En este escenario, Corrientes ocupa un lugar cada vez más visible en las exportaciones argentinas de madera. La participación de empresas radicadas en la provincia, particularmente en el polo industrial de Virasoro, aporta una parte relevante de la capacidad que explica el crecimiento de los envíos externos.

El desafío, hacia adelante, será que esa expansión exportadora pueda traducirse en mayor desarrollo industrial y valor agregado. Por ahora, el dato muestra que Corrientes no solo cuenta con una fuerte base forestal, sino también con empresas capaces de transformar esa producción y colocarla en los mercados internacionales, aun en un contexto interno marcado por la baja demanda y una fuerte presión sobre los costos.