NEA: la inflación en alimentos expone contrastes extremos

El Nordeste (integrado por Corrientes, Chaco, Formosa y Misiones) registró en septiembre el menor incremento regional de los precios de Alimentos y bebidas no alcohólicas, con una variación del 1,2%. Sin embargo, el dato mensual contrasta con el comportamiento acumulado del rubro: en los primeros nueve meses de 2026, la suba llegó al 27,5%, mientras que en la comparación interanual alcanzó el 40,8%.

En ambos períodos, el NEA volvió a ubicarse al frente del ranking nacional. Las verduras encabezaron los aumentos, con incrementos del 81,6% desde diciembre y del 78,5% en los últimos 12 meses.

Hay que tener en cuenta que alimentos y bebidas no alcohólicas son unos de los puntos más sensibles para los presupuestos familiares, especialmente entre los hogares de menores ingresos, que destinan una proporción importante de sus recursos a cubrir las necesidades básicas.

Se desacelera, pero no tanto

El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) difundió el martes el Índice de Precios al Consumidor (IPC) correspondiente a septiembre. Aunque la inflación general del Nordeste —integrado por Corrientes, Chaco, Formosa y Misiones— fue del 1,7%, el menor registro mensual del año para la región, el comportamiento de los alimentos ofrece una lectura particular sobre la evolución del costo de vida.

Es de mencionar que una desaceleración mensual no necesariamente implica que el costo de llenar el changuito haya dejado de crecer a un ritmo elevado cuando se observa el recorrido de los precios durante varios meses.

En septiembre, Alimentos y bebidas no alcohólicas aumentó un 1,2% en el NEA. El porcentaje fue inferior al registrado en las otras cinco regiones estadísticas del país: el Noroeste tuvo una suba del 1,4%; Cuyo y la Patagonia, del 1,7%; la región Pampeana, del 2%; y el Gran Buenos Aires, del 2,2%.

Dentro del rubro, los incrementos fueron dispares. Las verduras, tubérculos y legumbres encabezaron las variaciones mensuales, con un 3,2%, seguidas por las frutas, que aumentaron un 1,9%. Pan y cereales y aceites, grasas y manteca registraron subas del 1,8% cada uno, mientras que café, té, yerba y cacao avanzó un 1,5%.

El apartado Alimentos, considerado de manera general, subió un 1,3%. En tanto, la carne y sus derivados aumentaron un 0,4%, los lácteos y huevos un 0,9% y el azúcar, dulces, chocolate y golosinas un 2%.

En el segmento de bebidas, los productos no alcohólicos avanzaron un 0,3%, mientras que las aguas minerales, bebidas gaseosas y jugos no mostraron variaciones durante el mes.

El semblanteo de septiembre, por lo tanto, exhibe aumentos más acotados que los observados en otros períodos, aunque con diferencias importantes entre los productos que componen la canasta alimentaria.

Las verduras al frente

El escenario cambia cuando se amplía la comparación a los primeros nueve meses de 2026. En ese período, Alimentos y bebidas no alcohólicas acumuló una suba del 27,5% en el Nordeste, la más alta entre las regiones del país. El porcentaje superó al 25,1% del Noroeste, al 24,6% del Gran Buenos Aires y de la región Pampeana, al 22,9% de Cuyo y al 21,6% de la Patagonia.

Dentro de la división, Alimentos acumuló un incremento del 28,3%, mientras que los aceites, grasas y manteca aumentaron un 28,5%. La carne y sus derivados registraron una variación del 26,1%; los lácteos y huevos, del 21,6%; y pan y cereales, del 17,5%.

Pero el dato más contundente corresponde a las verduras, tubérculos y legumbres, cuyos precios aumentaron un 81,6% desde diciembre. Se trata de una variación muy superior a la del conjunto de los alimentos y que ayuda a explicar la presión que determinados productos frescos ejercen sobre el presupuesto de los hogares.

Las frutas, en cambio, acumularon un 12,2%, mientras que el azúcar, los dulces, el chocolate y las golosinas aumentaron un 27,1%. Las bebidas no alcohólicas registraron una suba del 18,9%, y las aguas minerales, gaseosas y jugos avanzaron un 21,1%.

El encarecimiento interanual

La comparación con septiembre de 2025 confirma la posición del NEA. Alimentos y bebidas no alcohólicas acumularon una variación interanual del 40,8%, nuevamente la más elevada entre las seis regiones relevadas por el INDEC. El Noroeste quedó en segundo lugar, con el 36,8%, seguido por la región Pampeana, con el 35,3%; el Gran Buenos Aires, con el 34,6%; Cuyo, con el 34,7%; y la Patagonia, con el 29,8%.

En el desagregado regional, las verduras volvieron a sobresalir: aumentaron un 78,5% interanual. La carne y sus derivados también registraron un encarecimiento significativo, del 50,7%, mientras que Alimentos, en términos generales, acumuló un 42,5%.

El consumo privado cayó por décimo mes

El gasto de los hogares argentinos registró una contracción interanual del 1% en septiembre y acumuló una caída del 1,3% durante los primeros nueve meses de 2026. Aunque el indicador mostró una mejora mensual, los rubros vinculados con las compras cotidianas, la gastronomía y el turismo continuaron exhibiendo señales de debilidad.

El consumo privado volvió a mostrar dificultades para recuperar dinamismo. Según el Índice de Consumo Privado (ICP-UP), elaborado por la Facultad de Negocios de la Universidad de Palermo, la actividad retrocedió un 1% en septiembre respecto del mismo mes del año pasado y encadenó diez meses consecutivos de bajas interanuales.

El resultado tuvo sin embargo un matiz positivo: en la medición desestacionalizada, el indicador avanzó un 0,5% respecto de agosto. La mejora interrumpió dos meses consecutivos de retrocesos mensuales, aunque no alcanzó para compensar el terreno perdido. En el acumulado entre enero y septiembre, la contracción llegó al 1,3%.

La diferencia entre ambas mediciones refleja un escenario en el que puede haber cierta recuperación de un mes a otro sin que eso implique una recomposición sostenida del gasto de las familias. La persistencia de las caídas interanuales muestra que el consumo todavía no logró consolidar una recuperación.

Las compras cotidianas, bajo presión

Uno de los datos más relevantes del relevamiento corresponde al consumo masivo, que representa aproximadamente la mitad del gasto de los hogares. Este segmento registró una caída interanual del 3,2% en septiembre, acumuló una retracción del 3,1% en lo que va del año y promedió una baja del 4% durante los últimos tres meses.

El desempeño de los alimentos exhibió, además, cambios en las preferencias de compra. El consumo de carne vacuna cayó un 13,2% interanual en agosto y sumó catorce meses consecutivos de retrocesos. En sentido contrario, la carne porcina registró un incremento del 14,3% interanual durante ese mes y acumuló una suba del 12% en 2026.

La evolución dispar de ambas categorías es consistente con una mayor búsqueda de alternativas por parte de los consumidores, aunque los datos por sí solos no permiten atribuir todo el cambio a una única causa.

Los combustibles también mostraron una evolución negativa. Las ventas al público descendieron un 3,3% interanual en septiembre y acumularon una disminución del 2% en los primeros nueve meses del año.