La crecida del Paraná superó la cota de evacuación en Corrientes y moviliza a ganaderos

La crecida del río Paraná superó este lunes la cota de evacuación en distintos puntos de Corrientes, mientras el avance del agua complica los accesos en Misiones y obliga a los productores ganaderos de Santa Fe a preparar el retiro de unas 15.000 cabezas de las islas. Las lluvias en el sur de Brasil y el aumento de los caudales que llegan desde la cuenca superior mantienen en alerta a las poblaciones ribereñas de las tres provincias.

En la ciudad de Corrientes, el río superó por siete centímetros el nivel de evacuación, según los registros de Prefectura Naval Argentina. La situación es más comprometida en Paso de la Patria, donde continúa en ascenso y se ubica casi medio metro por encima de ese umbral. El agua avanzó sobre sectores costeros y obligó a algunos vecinos a trasladar muebles y electrodomésticos a las plantas altas de sus viviendas.

Corrientes: el agua avanza hacia el sur

El aumento del caudal también afecta a otras localidades correntinas. En Itatí, el Paraná permanece estacionario en nivel de evacuación, mientras que Ituzaingó registró una leve baja, aunque todavía se encuentra por encima de ese umbral. Más al sur, Bella Vista y Goya permanecen en alerta y con tendencia creciente.

Una de las situaciones más delicadas se registra en las islas próximas a Ituzaingó, donde unas 20 familias debieron abandonar sus viviendas en San Antonio. Catalina Corrales, médica veterinaria y presidenta de la asociación de productores rurales El Pombero, explicó que Yacyretá abrió sus 18 compuertas ante el aumento del caudal y describió las dificultades para trasladar animales.

“Hay productores que están con el agua encima”, advirtió Corrales. La disponibilidad de una sola balsa privada, con capacidad aproximada para 15 animales por viaje, dificulta el retiro de la hacienda. La Entidad Binacional Yacyretá habilitó un campo para facilitar el desembarco, aunque los productores todavía deben conseguir tierras para alojar los animales o evaluar su venta.

Santa Fe: preparan el retiro de 15.000 animales

En el departamento santafesino de San Javier, unos 200 kilómetros al norte de la capital provincial, los ganaderos se preparan para retirar alrededor de 15.000 cabezas de ganado que permanecen en las islas.

Según la Sociedad Rural local, unos 1.500 animales ya fueron trasladados a nado. Sin embargo, el aumento del nivel del río obliga a recurrir progresivamente a barcazas, cuya disponibilidad es limitada. En la zona operan entre cinco y siete embarcaciones, muchas de ellas pertenecientes a productores que priorizan el traslado de su propia hacienda.

“El mayor inconveniente es que no hay muchas barcazas“, explicó el presidente de la entidad, Robert Fernández. La situación también afecta a la ruta provincial 1, donde la presencia de ganado en las banquinas exige mayores precauciones a los automovilistas.

Por el momento, el traslado no provocó ventas forzadas generalizadas ni una alteración brusca de los precios, según Fernández. Los productores pudieron anticipar parte de las tareas y disponen de campos para arrendar. Sin embargo, las nuevas lluvias previstas en la cuenca superior podrían exigir un operativo más intenso durante las próximas semanas.

Misiones: puentes cortados y caminos alternativos

En Montecarlo, Misiones, la altura del Paraná dificulta el desagüe de dos arroyos que desembocan en el río. La acumulación de agua llegó hasta las plataformas de dos puentes de la ruta nacional 12 y obligó a interrumpir preventivamente el tránsito, con consecuencias para las conexiones de Montecarlo, Caraguataí y Piray.

Aunque los puentes fueron reabiertos, el municipio trabaja junto con el Gobierno provincial en un camino alternativo de 12 kilómetros para garantizar la circulación ante una nueva crecida. La intendenta Kathia Joerg explicó que las obras de canalización y las relocalizaciones realizadas en años anteriores evitaron evacuaciones dentro del área urbana.

“No podemos atajar el río o la cantidad de agua que viene desde Brasil”, señaló la funcionaria.

 

La evolución del Paraná mantiene así tres frentes de preocupación: las poblaciones expuestas al avance del agua en Corrientes, las dificultades de circulación en Misiones y el traslado de ganado en Santa Fe. Las próximas lluvias y los nuevos picos de caudal determinarán si será necesario ampliar las medidas preventivas.