En el marco de una nueva emisión radial desde los estudios de Radio Bitácora Goya, el programa recibió la visita de Roque Zabala, combatiente de Malvinas, quien brindó un testimonio profundo, crudo y reflexivo sobre su experiencia durante la guerra y el contexto histórico que atravesó el país.
Desde el inicio, Zabala marcó una postura clara sobre su identidad: no se define como excombatiente ni veterano, sino como combatiente de Malvinas. “Seguimos combatiendo con los fantasmas de la guerra, con parte de la sociedad. Ayer por la patria y hoy por la vida”, expresó, dejando en evidencia que la lucha no terminó en 1982.
Al recordar el golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, señaló que tenía apenas 14 años y que, en ese momento, no dimensionaba completamente lo que ocurría. Con el paso del tiempo, comprendió el alcance de aquel período, marcado por desapariciones y represión. Relató el caso cercano de un joven conocido que fue llevado de su casa y trasladado al Chaco, donde sus familiares apenas podían verlo a la distancia. “No quería creer que eran torturados, pero después entendí que sí”, afirmó.

Zabala también repasó su paso por el servicio militar obligatorio, al que ingresó en 1981 tras el sorteo que determinaba el destino de los jóvenes. Le tocó la Marina y fue destinado a la Infantería de Marina, donde recibió una exigente instrucción. En ese momento, según relató, no se hablaba de guerra ni de un posible conflicto armado.
El 2 de abril de 1982 fue el punto de inflexión. Mientras cumplía funciones en Puerto Belgrano, recibió la noticia de la recuperación de las Islas Malvinas. “Recuperamos Malvinas”, le dijo un superior con emoción. Zabala confesó que sintió una mezcla de orgullo y preocupación: “Pensé que habíamos metido la mano en la boca del tigre”.
Días después, el 9 de abril, fue trasladado sin saber su destino. Viajó en un avión Hércules C-130 junto a otros soldados y equipamiento militar, en lo que fue su primer vuelo. Tras varias horas, aterrizaron en Puerto Argentino. “Sentí un frío impresionante y no sabía dónde estaba”, recordó.
El combate no tardó en hacerse presente. El 1 de mayo se produjo el primer gran ataque británico sobre posiciones argentinas. “Se escuchaba como si estuviera al lado”, describió. A partir de ese momento, comenzaron los bombardeos constantes y el llamado “ablandamiento de terreno” por parte de fragatas enemigas.
Zabala fue contundente al describir las condiciones que enfrentaron: falta de abrigo, escasez de alimentos, frío extremo y maltrato por parte de algunos superiores. “Hubo una involución en todo: frío, hambre, miedo”, explicó. También denunció prácticas como el “estaqueo”, castigo que consistía en inmovilizar a los soldados atándolos al suelo. Recordó el caso de un compañero sancionado por intentar alimentarse ante la desesperación.
El combatiente remarcó el impacto físico y psicológico de la guerra, señalando que no solo el enemigo representaba un peligro, sino también las condiciones en las que debían sobrevivir. “Llega un momento en que no son solo las balas, sino el frío y el hambre lo que pone en riesgo tu vida”, sostuvo.
Durante la entrevista, también reflexionó sobre el contexto social de la época, recordando cómo la recuperación de Malvinas generó un fuerte sentimiento de unidad en una sociedad que venía atravesando tensiones políticas y económicas.
El testimonio de Roque Zabala aportó una mirada humana y directa sobre uno de los capítulos más significativos de la historia argentina reciente, dejando en claro que la guerra no termina cuando cesan los disparos, sino que continúa en la memoria y en la vida de quienes la atravesaron.
Mira la entrevista completa aca : https://www.youtube.com/live/ZW02FDksvB4?si=4uaBg-bHi_BkkjZ2
FUENTE : Multiplataformas, Radio, Tv y Streaming de Goya












