Hidrovía: la incertidumbre de una licitación clave para la región

La hidrovía Paraná-Paraguay está hoy en la agenda económica y política nacional, aunque no precisamente por avances concretos.

El proceso de licitación de la principal vía logística del país atraviesa un escenario marcado por la incertidumbre, las disputas empresariales, las sospechas de lobby y la falta de una definición oficial que permita despejar el futuro de una infraestructura por donde circula cerca del 80% de las exportaciones argentinas. Para Corrientes, la situación adquiere una relevancia especial: cada día de demora representa una postergación para proyectos estratégicos vinculados al comercio exterior y al desarrollo productivo regional.

La presión para que el Gobierno nacional avance con la adjudicación se intensificó durante los últimos días.

La Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC) reclamaron una resolución urgente del proceso, argumentando que la prolongación del esquema transitorio genera incertidumbre regulatoria y retrasa inversiones indispensables para mejorar la navegabilidad, profundizar el canal y reducir costos logísticos.

Las entidades empresarias recordaron que el marco normativo vigente establece la necesidad de avanzar hacia una concesión definitiva y advirtieron que la falta de definiciones termina afectando la competitividad del comercio exterior argentino.

Además, sumaron otro reclamo de peso: la eliminación del IVA sobre los peajes que pagan las embarcaciones que utilizan la vía navegable, un costo que, sostienen, termina encareciendo las exportaciones.

Sin embargo, detrás de la discusión técnica aparece una puja mucho más profunda. La licitación quedó envuelta en una creciente batalla de intereses económicos y políticos que amenaza con embarrar el desenlace de uno de los contratos más importantes del país.

En ese contexto surgieron fuertes versiones que ubican al exministro de Transporte Guillermo Dietrich como uno de los principales operadores de la empresa belga DEME, competidora de Jan De Nul en el proceso licitatorio.

Las acusaciones cruzadas crecieron después de que DEME cuestionara las condiciones del concurso y planteara que podría prestar el servicio con tarifas significativamente más bajas que las previstas en los pliegos oficiales.

Del otro lado, Jan De Nul respondió que esos números se sostienen sobre supuestos financieros y tributarios difíciles de cumplir y defendió la evaluación técnica que la ubicó al frente del proceso.

La controversia excede a las empresas involucradas. También expone viejas disputas por el control de una vía estratégica para la economía argentina.

La Hidrovía concentra prácticamente la totalidad de las exportaciones automotrices, el grueso del movimiento de contenedores y la mayor parte de las ventas agroindustriales al mundo.

Por eso, cualquier definición sobre su administración tiene impacto directo sobre la competitividad nacional.

Reclamo correntino

Desde Corrientes, el gobernador Juan Pablo Valdés se convirtió en una de las voces más firmes del interior productivo al reclamar una resolución inmediata.

“Es sumamente necesario avanzar con la licitación de la hidrovía. Espero que en este último plazo de 15 días se resuelva”, sostuvo días atrás.

Pero fue aún más contundente al describir el cansancio que existe en las provincias del litoral frente a las sucesivas postergaciones.

“Necesitamos que se deje de dar vueltas sobre este tema, que la hidrovía sea una realidad, que se trabaje, que los barcos fluyan y que la ley de cabotaje también salga para acompañar a esta logística de alta calidad que transita por el río”, afirmó.

Las declaraciones reflejan una preocupación concreta.

Corrientes apuesta buena parte de su estrategia de crecimiento al aprovechamiento del corredor fluvial.

La puesta en funcionamiento plena del Puerto de Ituzaingó, la expansión de las exportaciones forestales, industriales y agropecuarias, y la reducción de costos logísticos dependen en gran medida de un sistema navegable moderno, eficiente y con reglas claras.

“Hoy más que nunca Corrientes, la Argentina, los productores y las industrias necesitan competir con el mundo.

El secreto está en el río y tenemos que mirarlo de cerca”, señaló Valdés. Y completó con una advertencia que resume la mirada de gran parte del sector productivo regional: “Esta situación de ir dando vueltas con la Hidrovía está demorando la llegada de esa alta competitividad que necesitamos”.