El 24 de junio de 2000, un accidente automovilístico apagó la vida de Rodrigo Bueno a los 27 años. Dos décadas y media después, su figura continúa siendo símbolo del cuarteto y de la música popular argentina, recordada con homenajes en Córdoba y en todo el país.

Rodrigo Alejandro Bueno, conocido como El Potro, murió en la madrugada del 24 de junio de 2000 en la Autopista Buenos Aires–La Plata. Tenía apenas 27 años y se encontraba en el punto más alto de su carrera: llenaba estadios, multiplicaba giras y había logrado que el cuarteto, género profundamente cordobés, se convirtiera en fenómeno nacional.
Efemérides del 24 de junio: qué se conmemora
24 de junio: se cumplen 26 años de la muerte de Rodrigo
Canciones como “Soy cordobés”, “Lo mejor del amor”, “Ocho cuarenta” y “Amor clasificado” se transformaron en himnos que aún hoy suenan en radios, fiestas y reuniones familiares. Su carisma, su estilo irreverente y su capacidad para conectar con públicos de todas las edades lo convirtieron en un ídolo popular que trascendió las fronteras de la música.
A lo largo de los años, la ausencia de Rodrigo se volvió presencia constante. En Córdoba, su ciudad natal, se lo recuerda con murales, esculturas y homenajes. El Museo del Cuarteto conserva su historia y el estadio de Belgrano, club de sus amores, exhibe una escultura en su honor. Su casa familiar en barrio Argüello sigue siendo lugar de peregrinación para admiradores que llegan desde distintos puntos del país.
Este aniversario encuentra al cuarteto en un momento histórico: recientemente fue reconocido como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, un logro que refuerza el papel de Rodrigo como embajador del género y figura clave en su expansión nacional.
Más allá de la tragedia, el tiempo no hizo más que agrandar su mito. Rodrigo Bueno se convirtió en leyenda, en santo popular para algunos, y en símbolo de una música que supo unir generaciones. A 26 años de su partida, su voz ronca y alegre sigue siendo la banda sonora de la Argentina.











