Corrientes encuentra en Misiones un nuevo aliado para afianzar el bloque

La política regional comenzó a ocupar un lugar cada vez más importante en la agenda del gobernador Juan Pablo Valdés. La visita oficial a Misiones durante la semana dejó mucho más que una fotografía institucional junto a Hugo Passalacqua. Detrás del encuentro apareció la intención de construir un bloque político y de gestión entre provincias del Nordeste para fortalecer reclamos comunes frente a la Nación y acelerar proyectos considerados estratégicos para el desarrollo económico de Corrientes.

La secuencia no fue casual. Tras la reunión en Posadas llegaron el acuerdo con Entre Ríos para crear la primera reserva natural biprovincial, la participación en la vigilia por el Día de la Independencia junto al presidente Javier Milei y otros diez gobernadores en Tucumán, las nuevas definiciones sobre la Hidrovía Paraná-Paraguay, el Corredor Belgrano, la inversión de la Entidad Binacional Yacyretá en Ituzaingó y la insistencia en una agenda federal basada en el diálogo. Todas piezas de una misma estrategia.

Pero el encuentro con Passalacqua agrega además un componente político que trasciende la gestión y adquiere especial relevancia desde Corrientes.

Nuevo escenario

La visita se produjo justo cuando el gobernador misionero comenzó a protagonizar uno de los movimientos políticos más importantes de los últimos años en esa provincia.

El lanzamiento del “Movimiento por lo que viene”, el espacio con el que Hugo Passalacqua buscará construir su propio liderazgo hacia 2027, terminó formalizando el distanciamiento respecto del histórico conductor Carlos Rovira. La fractura del oficialismo misionero modifica un esquema político que durante más de dos décadas mantuvo una estructura de poder prácticamente inalterable.

Ese dato ayuda a comprender el significado que adquirió la reunión con Valdés. Hasta hace pocos meses, cualquier relación institucional con Misiones terminaba inevitablemente atravesada por la gravitación política de Rovira. Hoy, Passalacqua comenzó a construir autonomía propia y busca fortalecer vínculos directos con otros gobernadores. Allí aparece Corrientes como uno de los principales socios naturales.

Para Valdés tampoco resulta un movimiento menor. Desde el inicio de su gestión procura consolidar un perfil de gobernador dialoguista, con capacidad para construir acuerdos más allá de las diferencias partidarias. La sintonía exhibida con Passalacqua encaja plenamente en esa lógica.

Agenda compartida

Los mensajes difundidos por ambos mandatarios, apenas concluyó el encuentro, dejaron en evidencia que el objetivo excede una reunión protocolar. “Dialogar y avanzar en ideas y propuestas de desarrollo estratégico e industrialización para nuestra región es el camino”, escribió JP Valdés.

El mandatario correntino agregó que ambas provincias continuarán trabajando para concretar “el gas natural, el puente, los puertos, los aeropuertos y promover mejoras para el comercio nacional e internacional que beneficien a las producciones de ambas provincias y al turismo”.

La respuesta del gobernador misionero fue todavía más explícita. Passalacqua habló de trabajar “como un bloque unido” para impulsar la hidrovía, la forestoindustria, la infraestructura energética, el gas natural y la integración regional.

Esa coincidencia volvió a aparecer públicamente durante las declaraciones posteriores realizadas por Valdés. “Después de mucho tiempo el gobernador de Corrientes puede trabajar junto al gobernador de Misiones sin mezquindades con un plan en común, entendiendo que necesitamos obras de infraestructura que son vitales para ambas provincias”, sostuvo.

Y agregó una definición que resume el nuevo momento político. “Hoy más que nunca los gobernadores tenemos que ser los principales interesados en defender los intereses de la región. No solamente una provincia, sino unirnos, tener bloque y de esta manera reclamar en conjunto”.

Economía regional

Uno de los capítulos más novedosos de esa agenda compartida aparece en torno a la yerba mate. Por primera vez en varios años, Corrientes y Misiones buscan instalar una posición común respecto de una economía regional que concentra buena parte de la producción nacional.

“Vamos a buscar el diálogo para encontrar las mejores herramientas para productores, empresarios y cooperativas. Somos los principales productores y también los principales industrializadores de yerba mate”, explicó Valdés ya de vuelta en Corrientes.

Lejos de presentar una solución inmediata, el Gobernador eligió destacar el método político. “Puede haber entendimientos o no, pero lo que no tenemos que hacer es abandonar el diálogo. Tenemos la firme convicción de que el camino juntos va a ser mucho mejor”.

La definición resulta consistente con el perfil que viene mostrando desde la vigilia realizada en Tucumán junto a Javier Milei, donde había destacado precisamente “la amplitud del diálogo entre gobernadores” como una señal positiva para el país.

Alto Paraná

La otra coincidencia estratégica entre Corrientes y Misiones se concentra sobre el río Paraná. Tras el encuentro en Posadas, Valdés volvió a insistir con que la futura concesión de la Hidrovía deberá incorporar definitivamente al Alto Paraná dentro de las prioridades nacionales. El objetivo será garantizar que los dragados acompañen la infraestructura portuaria que Corrientes viene desarrollando. “La hidrovía no solamente tiene que mirar hasta Santa Fe; el Alto Paraná también tiene que ser tenido en cuenta”.

El segundo puente Chaco-Corrientes forma parte del mismo paquete de demandas.

Integración regional

La construcción política regional continuó incluso antes de viajar a Tucumán.

Valdés anunció la firma del convenio con la Comisión Técnica Mixta de Salto Grande para crear la primera reserva natural biprovincial entre Corrientes y Entre Ríos, integrando a Mocoretá y Chajarí.

Más allá del componente ambiental, el acuerdo vuelve a mostrar una lógica de integración territorial que atraviesa buena parte de la gestión provincial.

La iniciativa terminó complementando la agenda abierta en Misiones y reforzó una idea que aparece cada vez con mayor frecuencia en el discurso oficial: el desarrollo provincial dependerá también de la capacidad de Corrientes para articular políticas con sus vecinos.