En una emotiva entrevista en el programa Conta Conmigo, conducido por Pedro Sá, la chef y terapeuta holística Marcela Arcidiácono compartió un recorrido por su vida, desde su infancia en Mar del Plata hasta su presente en Goya, revelando una historia marcada por los desafíos, la búsqueda personal y el deseo permanente de ayudar a los demás.
Nacida en Mar del Plata, Marcela recordó sus raíces italianas y la fuerte influencia familiar que marcó su infancia. Explicó que, pese a haber comenzado la carrera de Derecho con la intención de cumplir el sueño de su padre, descubrió muchos años después que su verdadera vocación estaba en la gastronomía. Fue durante un momento muy difícil de su vida cuando decidió inscribirse en un curso de cocina, experiencia que terminó cambiando por completo su futuro profesional.
Durante la charla recordó que la cocina siempre estuvo presente en su hogar y que una de las primeras recetas que logró recrear fue el tradicional pastel de papas de su madre. Sin embargo, con el paso de los años desarrolló un estilo propio, incorporando técnicas y sabores de distintas culturas sin perder la influencia de la cocina italiana que heredó de su familia.
Marcela también relató una de las etapas más difíciles de su vida mientras residía en San Pablo, Brasil. Allí atravesó la pérdida de tres embarazos y una profunda depresión que la llevó a replantearse su forma de vivir. En ese contexto conoció el Reiki, disciplina que, según explicó, le permitió iniciar un proceso de transformación personal que cambió su manera de entender la vida y la salud emocional.
A partir de esa experiencia comenzó a estudiar distintas terapias complementarias y aseguró que su objetivo nunca fue “curar” a las personas, sino acompañarlas para que descubran sus propias herramientas de bienestar. Durante la entrevista remarcó que cualquier actividad que permita recuperar la motivación y el equilibrio puede convertirse en un camino de transformación personal, siempre que ayude a mejorar la calidad de vida sin perjudicar a los demás.
La conversación también abordó su llegada a Goya. Contó que fue su segundo esposo quien la acercó a la ciudad, convencido del potencial que ofrecía para desarrollar un emprendimiento gastronómico. Así nació su conocida casa de tartas, ubicada frente al Banco Nación, una experiencia que recuerda con cariño pese a las dificultades que implicó sostener el proyecto.
A lo largo de la entrevista, Marcela dejó un mensaje centrado en la importancia del crecimiento personal, la solidaridad y la capacidad de reinventarse frente a las adversidades. Su historia demuestra que, aun después de los momentos más complejos, siempre es posible encontrar una nueva vocación y convertir las experiencias personales en una herramienta para acompañar a otros.












