Si bien el 10 de octubre es el Día del Industrial Panadero, en honor a San Honorato, el patrón de los industriales panaderos y molineros, los trabajadores del sector festejan el 4 de agosto el Día del Panadero. La historia de resistencia y lucha.
El 4 de agosto de 1887 se creó la Sociedad Cosmopolita de Resistencia y Colocación de Obreros Panaderos. Dos italianos, Ettore Mattei y Errico Malatesta decidieron rebelarse por las largas jornadas laborales que superaban las 10 horas y los malos salarios. En su conmemoración se constituyó en el Día del Panadero.
Radiografía del sector de panaderías
En Argentina hay 600.000 trabajadores panaderos, en su mayoría hombres. Según una radiografía del sector, hay 53.000 panaderías registradas que producen pan, no se contabilizan despachos o panaderías clandestinas o cuevas de pan.
La lucha de los trabajadores panaderos fue tal que hasta contaban con una publicación propia: “El obrero panadero” que salió entre 1894 hasta 1930. Les ofrecía noticias sobre el trabajo del panadero y novedades del sector. Un espacio que les permitía estar informados y unidos.

El poder de los trabajadores panaderos fue tal que hasta se rebelaron y rebautizaron y crearon nuevas facturas con nombres que hicieron historia y aún están vigentes. Cuenta la historia que la factura llamada vigilante surgió por los bastones o porras de los polícias. Las bombas para ironizar sobre el Ejército y los cañoncitos aludían a los cañones de las Fuerzas Armadas.
Ni la iglesia se salvó; así fue como nacieron los sacramentos en protesta por el orden eclesiástico y las bolas de fraile o suspiros de monja como burla a los religiosos.
Panaderías clandestinas o cuevas de pan
Aunque pasaron 139 años, la resistencia hoy sigue vigente. Desde diciembre de 2023 se cerraron 3.000 panaderías y se perdieron muchísimos puestos de trabajo.
Al contexto económico difícil por la suba de los alquileres, los impuestos, los servicios, se suma el crecimiento sostenido de las “panaderías clandestinas” o “cuevas de pan” que se replican en todo el conurbano. Sumado a los autoservicios chinos y kioscos que venden pan. La competencia crece y mantener estructuras como grandes panaderías es cada vez más difícil.












