Cristina Fernández de Kirchner continuará bajo prisión domiciliaria para cumplir la condena en la causa Vialidad. El juez Rodrigo Gimenez Uriburu, encargado de controlar la ejecución de la pena, concluyó que la expresidenta cumplió las condiciones impuestas durante el período evaluado entre el 16 de junio y el 15 de septiembre, sin registrar incumplimientos ni incidentes relevantes.
La resolución confirmó que Cristina Kirchner permanecerá en su domicilio de San José 1111, bajo las condiciones ya establecidas y con la supervisión de los organismos responsables del control judicial.
Una única salida autorizada
Según el informe incorporado al expediente, la exmandataria realizó una sola salida de la vivienda durante el trimestre analizado. La autorización judicial fue otorgada para asistir a la Clínica Cecchi y continuar un tratamiento odontológico.
El traslado de ida y vuelta se desarrolló sin inconvenientes y quedó debidamente registrado dentro del esquema de seguimiento dispuesto por la Justicia.
Además, los controles incluyeron el seguimiento de un tratamiento dermatológico, análisis de laboratorio realizados en la vivienda, actividad física indicada por una profesional autorizada y la medicación diaria relacionada con la ausencia de glándula tiroides.
Vigilancia electrónica
Los reportes de la Dirección de Asistencia de Personas Bajo Vigilancia Electrónica no detectaron alertas entre el 16 de junio y el 31 de julio. Durante agosto, el sistema solo registró los movimientos correspondientes a la salida autorizada al odontólogo y el posterior regreso al domicilio.
El fallo destacó que “ha mantenido, durante el trimestre examinado, una conducta de sujeción al control judicial y de observancia de las condiciones establecidas“.
También remarcó que la tobillera electrónica no registró salidas sin autorización ni otras incidencias relevantes durante el período bajo revisión.
Inspecciones y régimen de visitas
La Dirección de Control y Asistencia de Ejecución Penal realizó entrevistas sin previo aviso los días 27 de julio, 13 de agosto y 9 de septiembre. De acuerdo con el informe oficial, la expresidenta respondió a los requerimientos con buena predisposición y mantuvo un trato cordial y respetuoso con los profesionales.
En paralelo, el régimen de visitas fue controlado mediante inspecciones periódicas y la revisión del libro de ingresos y egresos administrado por la custodia.
La única observación detectada fue una demora de 10 minutos en la salida de una visitante. El episodio quedó registrado, fue informado al juzgado y contó con una explicación por parte del entorno de la ex mandataria.
Actividades autorizadas en su domicilio
El tribunal consideró que ese episodio no alteró el cuadro general de cumplimiento de las condiciones impuestas. Además, señaló que las personas que ingresaron fuera del régimen ordinario de visitas lo hicieron con los permisos correspondientes.
Durante este período, Cristina Kirchner continuó realizando actividades autorizadas dentro de la vivienda, entre ellas lectura, ejercicios físicos y clases de inglés y chino mandarín.
Como próximo paso, el Tribunal Oral Federal 2 dispuso que la Dirección de Control y Asistencia de Ejecución Penal y la Dirección de Asistencia de Personas Bajo Vigilancia Electrónica mantengan la supervisión del cumplimiento de la prisión domiciliaria en los términos ya establecidos.












