Tiene un coeficiente intelectual de 168, venció a la leucemia y el acoso, y se prepara para una maestría a los 13 años: la historia de Joe Petraro-Hyppolite

Joe Petraro-Hyppolite, un adolescente de 13 años de Long Island, comenzará el próximo año una maestría en la Universidad de Nueva York, tras terminar la secundaria a los 11 y atravesar una infancia marcada por la leucemia, el síndrome de Tourette y el acoso escolar.

Con un coeficiente intelectual de 168, Petraro-Hyppolite estudia en línea una licenciatura en kinesiología en la Universidad Estatal de Luisiana. Prevé terminarla en mayo y luego ingresar a una maestría en gestión deportiva global, según contó en una entrevista con People.

Fuera de su formación académica, el joven dice que le gustan los videojuegos, los dinosaurios, el deporte y las reuniones con sus amigos. “Soy divertido”, afirmó. Al hablar de Lazar, un compañero de las Pequeñas Ligas, bromeó: “Decimos que yo recibí el gen de la inteligencia y él recibió el gen de los deportes”.

Una evaluación en tercer grado cambió su experiencia escolar

Los primeros años de escuela de Joe estuvieron marcados por dificultades de comunicación y por tics físicos y vocales. Según relató su familia, en el jardín de infantes lo consideraban demasiado callado y lo incorporaron a educación especial.

Un niño posa junto a una mujer y un hombre en un parque con vegetación y rocas de fondoEl adolescente con un coeficiente intelectual de 168 estudia una licenciatura en kinesiología en la Universidad Estatal de Luisiana (@joethegamer/ Instagram)

La situación se modificó en tercer grado, cuando una docente recomendó una evaluación. Ese mismo año recibió el diagnóstico de leucemia linfocítica, un cáncer de la sangre y la médula ósea que afecta a los glóbulos blancos.

Su madre, Anne Petraro-Hyppolite, terapeuta, advirtió entonces comportamientos que no se correspondían con las limitaciones que le atribuían en la escuela.

“Fue un año difícil”, recordó Anne en declaraciones a People. “Tenía la cabeza rapada por el tratamiento. Reprobaba a propósito los exámenes y escribía mal las palabras. Después llegaba a casa y leía sobre programación. No tenía sentido”, recuerda.

Los estudios determinaron que tenía síndrome de Tourette, dislexia y trastorno obsesivo compulsivo grave, además de un coeficiente intelectual de 168. Para su madre, la intervención de la maestra resultó decisiva, porque permitió revisar la modalidad educativa en la que estaba incluido. “Si no hubiera sido por esa docente, estoy completamente segura de que seguiría en educación especial”, sostuvo.

Una mujer con suéter rojo y un niño con medalla al cuello y camiseta negra sonríen frente a una pared blanca de ladrillosJoe Petraro-Hyppolite continúa con terapia y medicación, mientras la leucemia permanece controlada y tiene un pronóstico favorable (@joethegamer/ Instagram)

Luego cambió a una institución que le permitió avanzar a su propio ritmo. Terminó la secundaria y el nivel medio antes de cumplir 12 años, y más tarde fue aceptado en el programa virtual de la Universidad Estatal de Luisiana. Su admisión posterior en la Universidad de Nueva York consolidó ese recorrido.

El acoso escolar tuvo consecuencias en su salud mental

El adolescente contó que padeció hostigamiento por su síndrome de Tourette, su tratamiento contra el cáncer y sus capacidades académicas. Esas experiencias afectaron su salud mental, derivaron en un intento de suicidio y motivaron la mudanza de su familia.

“Tuve muchos momentos bajos”, dijo Joe. Recordó, en particular, su salida de un equipo de básquet de la Organización Juvenil Católica, conocida por sus siglas en inglés como CYO. Según su relato, otros chicos lo acosaban y los entrenadores respaldaron a esos compañeros.

“Me acosaban mucho y los entrenadores tomaron su lado. Dije: ‘Esta es la gota que rebalsó el vaso. Ya está’”, relató. Tras volver a su casa, intentó hacerse daño mientras su madre se encontraba en el piso superior. “Me llamó justo a tiempo, y eso fue hace solo cuatro años. Estoy muy contento de seguir aquí”, afirmó.

Un niño vestido con traje negro, camisa blanca y medalla dorada sonríe de pie en un patio adoquinado junto a una piscinaLa organización Joe’s Be Kind Campaign impulsa vínculos entre jóvenes y adultos mayores y ofrece deportes gratuitos e inclusivos (@joethegamer/ Instagram)

Anne Petraro-Hyppolite señaló que la leucemia está controlada y que el pronóstico es favorable. Joe continúa con terapia y medicación para atender las demás condiciones diagnosticadas.

La campaña creada por Joe reúne ayuda comunitaria y deporte inclusivo

Desde julio de 2022, Petraro-Hyppolite impulsa la iniciativa sin fines de lucro Joe’s Be Kind Campaign. El proyecto incluye un programa que vincula a jóvenes con adultos mayores y una propuesta de actividades deportivas gratuitas, abierta a personas con distintas capacidades.

La campaña también desarrolla Joe’s Wells for Humanity, que, según People, ayudó a construir más de 127 pozos de agua en África. Aunque los nombres de los programas se mantienen en inglés por ser denominaciones propias, sus acciones se centran en facilitar el acceso al agua y promover la participación comunitaria.

Joe Petraro-Hyppolite promueve la comprensión del síndrome de Tourette en escuelas y evalúa carreras en paleontología, arqueología y biología marina (Captura de video CBS News)Joe Petraro-Hyppolite promueve la comprensión del síndrome de Tourette en escuelas y evalúa carreras en paleontología, arqueología y biología marina (Captura de video CBS News)

Su actividad solidaria comenzó antes de crear esa organización. A los 7 años, donó cerca de USD 2.000 que reunió con su grupo de scouts para que niños cuyas familias no podían pagar la cuota de afiliación pudieran participar. Desde 2020, además, publicó una serie de libros breves.

El joven también organiza actos de recaudación para la fundación Nightbirde, creada en memoria de la cantante Jane “Nightbirde” Marczewski, cuya historia con el cáncer alcanzó notoriedad en un concurso televisivo estadounidense. A la vez, visita escuelas para promover una mayor comprensión del síndrome de Tourette.

La paleontología y la biología marina figuran entre sus intereses

Aunque planea continuar su formación en gestión deportiva, el joven considera distintas alternativas profesionales vinculadas con la ciencia. Mencionó la paleontología, la arqueología y la biología marina entre las disciplinas que le atraen.

Al dirigirse a otras personas que atraviesan sufrimiento o aislamiento, el adolescente planteó un mensaje de apoyo: “No escuchen a quienes les hacen daño, no piensen nunca en quitarse la vida”. También afirmó: “Siempre recuerden que hay alguien ahí afuera, no importa cuán lejos esté o cuántos años tenga, que se preocupa por ustedes”.