Cada 1 de octubre, el Karai Octubre pasa por los hogares para inspeccionar la abundancia de alimentos, o al menos eso relata el mito proveniente de la cultura guaraní.
A fines del siglo XIX, Chaco comenzó a recibir a criollos de diferentes sitios que venían para dedicarse a la actividad en auge, que era la explotación forestal. Es así que se asentó en el territorio la comunidad paraguaya, que trajo sus costumbres, y por ellos se dice que tenemos creencias heredadas, y el Karai Octubre es una de ellas.
Karaí quiere decir señor en guaraní, así que el nombre de este protector de la naturaleza, traducido, sería “Señor Octubre”. Sin embargo, también es conocido como señor de la miseria.
Podría haber sido cualquier mes el elegido, pero octubre, en la vida rural, tiene fama de ser un mes de dificultades. Se ha terminado la siembra, se ha ubicado la cosecha, entonces, la familia rural tiene que tener una previsión para pasar ese mes.
Entonces, el trabajo del duende es inspeccionar y castigar a quienes no hayan guardado para atravesar “el mes de las vacas flacas”. El mito dice que cada 1 de octubre hay que abrir las puertas para que el espíritu del Karai Octubre pase y vea que hay provisiones.

Por eso, se recomienda ese día hacer abundante cantidad de comida, entonces, el duende pasa y te “bendice”. Si eso no ocurre, la leyenda dice que hay castigo: un año de miseria, y de allí deriva uno de sus nombres.
Los interesados en conocer más sobre estas leyendas regionales, el Museo del Hombre Chaqueño cuenta con una sala especial dedicada a los duendes de la mitología guaranítica.
KARAÍ OCTUBRE EN EL MUSEO DEL HOMBRE CHAQUEÑO
En el marco de esta creencia, el Museo del Hombre Chaqueño, “Profesor Ertivio Acosta”, prepara este jueves un guiso que se llama yopará. Mientras que, a media mañana, habrá mbejú para inaugurar el encuentro.
Desde el museo señalaron que “el objetivo es compartir y ahuyentar la miseria, deseando que nunca falte el alimento en nuestros hogares”. Dicha comida es para compartir, y desde la sala invitan a los vecinos a sumarse en horas del mediodía. Eso sí, es esencial llevar algo para colaborar.












