{"id":33070,"date":"2026-05-04T10:16:46","date_gmt":"2026-05-04T13:16:46","guid":{"rendered":"https:\/\/radiobitacora.com.ar\/web\/?p=33070"},"modified":"2026-05-04T10:16:46","modified_gmt":"2026-05-04T13:16:46","slug":"los-duelos-sin-velorio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/radiobitacora.com.ar\/web\/2026\/05\/04\/los-duelos-sin-velorio\/","title":{"rendered":"Los duelos sin velorio"},"content":{"rendered":"<p class=\"paragraph\" data-mrf-recirculation=\"Links inline\">La primera vez que mi<b>\u00a0hija<\/b>\u00a0qued\u00f3 al cuidado de su<b>\u00a0<\/b>abuela fue para que yo pudiera ir a un recital de Caetano Veloso y Gilberto Gil en el Teatro Gran Rex. Ella ten\u00eda apenas 45 d\u00edas. Hace unos meses me sorprendi\u00f3 con dos entradas. Volv\u00eda Caetano a Buenos Aires y ahora era ella la que me estaba invitando.\u00a0<b>Dos entradas y un mensaje:<\/b>\u00a0<b>qui\u00e9n sabe cu\u00e1ntas veces m\u00e1s podemos volver a verlo juntas.<\/b><\/p>\n<p class=\"paragraph\" data-mrf-recirculation=\"Links inline\">Pod\u00eda haber sido solo una pregunta sobre las giras de Caetano, sobre si a los 82 a\u00f1os seguir\u00e1 viajando a Buenos Aires. Pero\u00a0<b>yo escuch\u00e9 otra cosa<\/b>. Escuch\u00e9 la pregunta debajo de la pregunta: cu\u00e1ntas veces m\u00e1s vamos a poder sentarnos juntas en una platea oscura, en silencio, escuchando algo que a las dos nos importa. Cu\u00e1ntas veces m\u00e1s voy a poder ser su madre en ese sentido preciso \u2014la que la llev\u00f3 a un recital antes de que supiera caminar, la que la ense\u00f1\u00f3 a escuchar esa m\u00fasica.<\/p>\n<p class=\"paragraph\" data-mrf-recirculation=\"Links inline\">Hay una edad en la que esa intuici\u00f3n empieza a aparecer, sin dramatismo pero con una claridad nueva. No como certeza, sino como una sospecha que se filtra en escenas cotidianas: la idea de que algunas cosas pueden estar ocurriendo por \u00faltima vez sin que nadie lo sepa. No hay anuncio, no hay despedida, no hay un gesto que marque el final. Pero algo cambia en la forma en que miramos esos momentos.\u00a0<b>Como si el tiempo, de golpe, dejara de ser infinito<\/b>.<\/p>\n<p class=\"paragraph\" data-mrf-recirculation=\"Links inline\">Ah\u00ed empieza otra forma de<b>\u00a0duelo<\/b>. No el que conocemos \u2014el que llega despu\u00e9s de una muerte, con su ritual, sus palabras, su orden\u2014, sino uno m\u00e1s difuso, m\u00e1s inc\u00f3modo, que no tiene fecha ni ceremonia. El duelo por lo que todav\u00eda est\u00e1, pero ya no es del todo. El duelo por lo que sigue ocurriendo, pero de otra manera.<\/p>\n<div class=\"visual__image\"><picture><source srcset=\"https:\/\/www.infobae.com\/resizer\/v2\/W7D55BZKJBC6NETF3XECCEEZVA.png?auth=8e6a7b8ef05216d5243a7abe63392ea3677b05f57489dec412f9bf1a582e1a2c&amp;smart=true&amp;width=992&amp;height=554&amp;quality=85\" media=\"(min-width: 1000px)\" \/><source srcset=\"https:\/\/www.infobae.com\/resizer\/v2\/W7D55BZKJBC6NETF3XECCEEZVA.png?auth=8e6a7b8ef05216d5243a7abe63392ea3677b05f57489dec412f9bf1a582e1a2c&amp;smart=true&amp;width=768&amp;height=429&amp;quality=85\" media=\"(min-width: 768px)\" \/><source srcset=\"https:\/\/www.infobae.com\/resizer\/v2\/W7D55BZKJBC6NETF3XECCEEZVA.png?auth=8e6a7b8ef05216d5243a7abe63392ea3677b05f57489dec412f9bf1a582e1a2c&amp;smart=true&amp;width=577&amp;height=322&amp;quality=85\" media=\"(min-width: 580px)\" \/><source srcset=\"https:\/\/www.infobae.com\/resizer\/v2\/W7D55BZKJBC6NETF3XECCEEZVA.png?auth=8e6a7b8ef05216d5243a7abe63392ea3677b05f57489dec412f9bf1a582e1a2c&amp;smart=true&amp;width=420&amp;height=234&amp;quality=85\" media=\"(min-width: 350px)\" \/><source srcset=\"https:\/\/www.infobae.com\/resizer\/v2\/W7D55BZKJBC6NETF3XECCEEZVA.png?auth=8e6a7b8ef05216d5243a7abe63392ea3677b05f57489dec412f9bf1a582e1a2c&amp;smart=true&amp;width=350&amp;height=195&amp;quality=85\" media=\"(min-width: 80px)\" \/><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"global-image\" src=\"https:\/\/www.infobae.com\/resizer\/v2\/W7D55BZKJBC6NETF3XECCEEZVA.png?auth=8e6a7b8ef05216d5243a7abe63392ea3677b05f57489dec412f9bf1a582e1a2c&amp;smart=true&amp;width=350&amp;height=195&amp;quality=85\" alt=\"Dos hombres, uno mayor y uno joven, sonr\u00eden mientras pescan con ca\u00f1a en una escollera de Mar del Plata al atardecer. Uno sostiene un mate y un termo.\" width=\"2752\" height=\"1536\" \/><\/picture>Empieza otra forma de duelo, no el que conocemos, sino uno m\u00e1s difuso (Imagen Ilustrativa Infobae)<\/div>\n<p class=\"paragraph\" data-mrf-recirculation=\"Links inline\">Porque vivir m\u00e1s no es solo acumular a\u00f1os.<b>\u00a0Es acumular p\u00e9rdidas.<\/b> Algunas grandes, visibles, socialmente reconocidas. Pero muchas otras peque\u00f1as, silenciosas, casi invisibles. P\u00e9rdidas que no interrumpen la vida, pero la van desplazando. Un cuerpo que deja de responder con la misma facilidad. Una casa que empieza a quedar grande. Un grupo de amigos que se achica sin que nadie lo nombre. Una conversaci\u00f3n que ya no se puede seguir con la misma agilidad. Una ciudad que cambia de ritmo y de c\u00f3digos hasta volverse, de a poco, ajena.<\/p>\n<p class=\"paragraph\" data-mrf-recirculation=\"Links inline\">Pienso en una amiga que dej\u00f3 de ir al cine sola. No hubo un d\u00eda en que lo decidiera. Fue pasando: una vez no ten\u00eda ganas, otra vez no encontr\u00f3 con qui\u00e9n ir, otra vez la sala le qued\u00f3 lejos. Hasta que un d\u00eda se dio cuenta de que hac\u00eda meses que no entraba a una sala oscura por su propia cuenta. Una cosa peque\u00f1a. Una libertad que simplemente dej\u00f3 de ejercerse. Nadie llam\u00f3 para dar el p\u00e9same.<\/p>\n<p class=\"paragraph\" data-mrf-recirculation=\"Links inline\">La sociolog\u00eda del envejecimiento empez\u00f3 a hablar de \u201cmicro p\u00e9rdidas acumulativas\u201d para describir este fen\u00f3meno. No hay un evento \u00fanico que lo explique. Es, m\u00e1s bien, una<b>\u00a0sucesi\u00f3n de peque\u00f1as fracturas en la continuidad de la vida.<\/b>\u00a0Y eso es lo que vuelve dif\u00edcil reconocerlas: no hay un momento en el que uno pueda decir \u201cesto termin\u00f3\u201d. Simplemente, deja de ser como era.<\/p>\n<p class=\"paragraph\" data-mrf-recirculation=\"Links inline\">Joan Didion escribi\u00f3 en\u00a0<i>El a\u00f1o del pensamiento m\u00e1gico<\/i>\u00a0que el duelo resulta ser un lugar que ninguno de nosotros conoce hasta que llega. Pero Didion hablaba del duelo despu\u00e9s de la muerte \u2014ese umbral claro, ese antes y despu\u00e9s reconocible. La longevidad nos obliga a pensar en duelos que empiezan antes, que no tienen fecha, que no permiten decir \u201cdesde entonces\u201d. Son m\u00e1s bien una serie de\u00a0<b>peque\u00f1as escenas que se acumulan<\/b> hasta que un d\u00eda alguien entiende que lleva meses \u2014o a\u00f1os\u2014 despidi\u00e9ndose sin haberlo sabido.<\/p>\n<p class=\"paragraph\" data-mrf-recirculation=\"Links inline\">Durante mucho tiempo, la muerte funcion\u00f3 como un organizador del sentido. Marcaba un antes y un despu\u00e9s. Permit\u00eda ordenar el dolor, compartirlo, darle un lugar. Hoy, en vidas que se estiran durante d\u00e9cadas, ese esquema empieza a romperse. El duelo ya no es un evento: es un proceso largo, fragmentado, muchas veces solitario. No se trata de una gran p\u00e9rdida, sino de muchas peque\u00f1as que se van acumulando.<\/p>\n<div class=\"visual__image\"><picture><source srcset=\"https:\/\/www.infobae.com\/resizer\/v2\/677NTPTRXZCVPG7QLL7YTQ7U2A.png?auth=5fe2c0800c6c20bd6c54831f278e4d94d4ce50af647a122c90f2c54aa28cce59&amp;smart=true&amp;width=992&amp;height=541&amp;quality=85\" media=\"(min-width: 1000px)\" \/><source srcset=\"https:\/\/www.infobae.com\/resizer\/v2\/677NTPTRXZCVPG7QLL7YTQ7U2A.png?auth=5fe2c0800c6c20bd6c54831f278e4d94d4ce50af647a122c90f2c54aa28cce59&amp;smart=true&amp;width=768&amp;height=419&amp;quality=85\" media=\"(min-width: 768px)\" \/><source srcset=\"https:\/\/www.infobae.com\/resizer\/v2\/677NTPTRXZCVPG7QLL7YTQ7U2A.png?auth=5fe2c0800c6c20bd6c54831f278e4d94d4ce50af647a122c90f2c54aa28cce59&amp;smart=true&amp;width=577&amp;height=315&amp;quality=85\" media=\"(min-width: 580px)\" \/><source srcset=\"https:\/\/www.infobae.com\/resizer\/v2\/677NTPTRXZCVPG7QLL7YTQ7U2A.png?auth=5fe2c0800c6c20bd6c54831f278e4d94d4ce50af647a122c90f2c54aa28cce59&amp;smart=true&amp;width=420&amp;height=229&amp;quality=85\" media=\"(min-width: 350px)\" \/><source srcset=\"https:\/\/www.infobae.com\/resizer\/v2\/677NTPTRXZCVPG7QLL7YTQ7U2A.png?auth=5fe2c0800c6c20bd6c54831f278e4d94d4ce50af647a122c90f2c54aa28cce59&amp;smart=true&amp;width=350&amp;height=191&amp;quality=85\" media=\"(min-width: 80px)\" \/><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"global-image\" src=\"https:\/\/www.infobae.com\/resizer\/v2\/677NTPTRXZCVPG7QLL7YTQ7U2A.png?auth=5fe2c0800c6c20bd6c54831f278e4d94d4ce50af647a122c90f2c54aa28cce59&amp;smart=true&amp;width=350&amp;height=191&amp;quality=85\" alt=\"Mujer de 55 a\u00f1os con pelo canoso, vistiendo ropa deportiva gris y negra, bebiendo agua de una botella en un parque arbolado. Hay personas y \u00e1rboles alrededor.\" width=\"1408\" height=\"768\" \/><\/picture>La vida es una acumulaci\u00f3n de p\u00e9rdidas: el cuerpo deja de responder con la misma facilidad (Imagen Ilustrativa Infobae)<\/div>\n<p class=\"paragraph\" data-mrf-recirculation=\"Links inline\">Y sin embargo, no tenemos lenguaje para eso.\u00a0<b>Nadie llama para dar el p\u00e9same cuando una deja de ser quien era.<\/b> Nadie acompa\u00f1a formalmente a quien pierde su identidad laboral despu\u00e9s de cuarenta a\u00f1os. Nadie nombra el momento en que una relaci\u00f3n cambia de forma sin terminarse. No hay rituales para las \u00faltimas veces. Y, sin embargo, son esas \u00faltimas veces \u2014las que no sabemos que lo son\u2014 las que empiezan a definir la experiencia emocional de la longevidad.<\/p>\n<p class=\"paragraph\" data-mrf-recirculation=\"Links inline\">Reci\u00e9n ah\u00ed aparece una de las formas m\u00e1s extremas \u2014y m\u00e1s visibles\u2014 de este fen\u00f3meno:\u00a0<b>la enfermedad<\/b>. La psic\u00f3loga Pauline Boss llam\u00f3 \u201cp\u00e9rdida ambigua\u201d a ese duelo particular en el que alguien est\u00e1 f\u00edsicamente presente pero psicol\u00f3gicamente ausente. En los casos de Alzheimer, la definici\u00f3n se vuelve literal. Pero reducirlo a la enfermedad ser\u00eda quedarse en la superficie de algo mucho m\u00e1s amplio.<\/p>\n<h2 id=\"la-perdida-que-no-tiene-velorio\" class=\"text-align-left vertical-align-top line-height-100 header headline-class-h2 headline\">La p\u00e9rdida que no tiene velorio<\/h2>\n<p class=\"paragraph\" data-mrf-recirculation=\"Links inline\">Hay una escena que no tiene la espectacularidad de la muerte y por eso casi nunca entra en las conversaciones importantes. Una mujer le alcanza un vaso de agua a su marido. \u00c9l lo recibe con educaci\u00f3n, le agradece, quiz\u00e1s hasta sonr\u00ede, pero la mira como se mira a una desconocida amable. Ella no grita, no se derrumba, no llama a nadie para avisar que acaba de perder algo. Sigue lavando los platos. La vida, que es bastante desconsiderada con el dolor, contin\u00faa. El hombre est\u00e1 ah\u00ed. El marido, no del todo.<\/p>\n<p class=\"paragraph\" data-mrf-recirculation=\"Links inline\">El cuerpo permanece, la voz permanece, a veces incluso permanece una forma de ternura. Pero se pierden la conversaci\u00f3n, el chiste compartido,\u00a0<b>la memoria com\u00fan<\/b>, esa complicidad m\u00ednima que convierte a dos personas en una historia. No hay velorio para eso. No hay flores. No hay licencia laboral. No hay una frase socialmente aprendida para decir:<b>\u00a0hoy mi marido volvi\u00f3 a olvidarse de m\u00ed.<\/b><\/p>\n<p class=\"paragraph\" data-mrf-recirculation=\"Links inline\">Iris Murdoch fue durante muchos a\u00f1os una de mis escritoras m\u00e1s queridas. Tiene un lugar muy especial en mi biblioteca \u2014esos libros que uno no presta, no regala, no mueve de lugar. Vuelvo a\u00a0<i>The Sea, The Sea<\/i>, cada verano. Cuando su marido, el cr\u00edtico John Bayley, public\u00f3\u00a0<i>Elegy for Iris,<\/i>\u00a0el libro en que narr\u00f3 el avance del Alzheimer en ella, sent\u00ed que estaba leyendo algo demasiado \u00edntimo, demasiado expuesto. A\u00f1os despu\u00e9s entend\u00ed que Bayley escribi\u00f3 ese libro porque\u00a0<b>necesitaba un lugar donde poner lo que no ten\u00eda nombre<\/b>. La mujer que amaba segu\u00eda sentada frente a \u00e9l en el desayuno. Y al mismo tiempo, de alg\u00fan modo, ya no estaba.<\/p>\n<h2 id=\"lo-que-mariana-encontro-del-otro-lado\" class=\"text-align-left vertical-align-top line-height-100 header headline-class-h2 headline\">Lo que Mariana encontr\u00f3 del otro lado<\/h2>\n<p class=\"paragraph\" data-mrf-recirculation=\"Links inline\">Mi amiga Mariana viaja varias veces por a\u00f1o desde el fr\u00edo norte de Europa hasta un pueblo de la provincia de Buenos Aires para ver a sus padres. Hace unos a\u00f1os su mam\u00e1 empez\u00f3 con Alzheimer. Hubo que aprender otra manera de hablar, de estar, de comunicarse. Mariana atraves\u00f3 lo que atraviesan todos los que llegan a esa instancia: la confusi\u00f3n, el dolor,\u00a0<b>la sensaci\u00f3n de perder a alguien que todav\u00eda est\u00e1.<\/b><\/p>\n<p class=\"paragraph\" data-mrf-recirculation=\"Links inline\">Pero hay algo m\u00e1s que ella me cont\u00f3, y que no suelo escuchar en las conversaciones sobre demencia. Dijo: tambi\u00e9n\u00a0<b>encontr\u00e9 otra forma de comunicarme.<\/b><\/p>\n<p class=\"paragraph\" data-mrf-recirculation=\"Links inline\">Su madre fue, como muchas madres de nuestra generaci\u00f3n, una mujer fuerte y todopoderosa a la que era dif\u00edcil entrarle desde el afecto. Esas madres que controlaban, que ten\u00edan expectativas, que quer\u00edan que fueras la que ellas hab\u00edan imaginado. La relaci\u00f3n era compleja, como lo son muchas relaciones entre madres e hijas cuando hay demasiado amor mezclado con demasiada exigencia.<\/p>\n<div class=\"visual__image\"><picture><source srcset=\"https:\/\/www.infobae.com\/resizer\/v2\/R25QZRXSMFACJLCZF4JCAB3FGA.png?auth=a90b2166fc6cfa106f5f789df37a6bcf233b39d87cbe74b3e1b3b4d0a67feec5&amp;smart=true&amp;width=992&amp;height=554&amp;quality=85\" media=\"(min-width: 1000px)\" \/><source srcset=\"https:\/\/www.infobae.com\/resizer\/v2\/R25QZRXSMFACJLCZF4JCAB3FGA.png?auth=a90b2166fc6cfa106f5f789df37a6bcf233b39d87cbe74b3e1b3b4d0a67feec5&amp;smart=true&amp;width=768&amp;height=429&amp;quality=85\" media=\"(min-width: 768px)\" \/><source srcset=\"https:\/\/www.infobae.com\/resizer\/v2\/R25QZRXSMFACJLCZF4JCAB3FGA.png?auth=a90b2166fc6cfa106f5f789df37a6bcf233b39d87cbe74b3e1b3b4d0a67feec5&amp;smart=true&amp;width=577&amp;height=322&amp;quality=85\" media=\"(min-width: 580px)\" \/><source srcset=\"https:\/\/www.infobae.com\/resizer\/v2\/R25QZRXSMFACJLCZF4JCAB3FGA.png?auth=a90b2166fc6cfa106f5f789df37a6bcf233b39d87cbe74b3e1b3b4d0a67feec5&amp;smart=true&amp;width=420&amp;height=234&amp;quality=85\" media=\"(min-width: 350px)\" \/><source srcset=\"https:\/\/www.infobae.com\/resizer\/v2\/R25QZRXSMFACJLCZF4JCAB3FGA.png?auth=a90b2166fc6cfa106f5f789df37a6bcf233b39d87cbe74b3e1b3b4d0a67feec5&amp;smart=true&amp;width=350&amp;height=195&amp;quality=85\" media=\"(min-width: 80px)\" \/><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"global-image\" src=\"https:\/\/www.infobae.com\/resizer\/v2\/R25QZRXSMFACJLCZF4JCAB3FGA.png?auth=a90b2166fc6cfa106f5f789df37a6bcf233b39d87cbe74b3e1b3b4d0a67feec5&amp;smart=true&amp;width=350&amp;height=195&amp;quality=85\" alt=\"Dos mujeres sentadas en un sof\u00e1; la m\u00e1s joven con cabello gris corto y camisa estampada, y la mayor con c\u00e1rdigan beige. Se miran y sostienen las manos en un hogar.\" width=\"2752\" height=\"1536\" \/><\/picture>La confusi\u00f3n, el dolor, la sensaci\u00f3n de perder a alguien que todav\u00eda est\u00e1 se entrelaza con una nueva forma de comunicarse (Imagen Ilustrativa Infobae)<\/div>\n<p class=\"paragraph\" data-mrf-recirculation=\"Links inline\">El Alzheimer se llev\u00f3 esa capa.<b>\u00a0Lo que qued\u00f3 fue solo el afecto puro<\/b>: la caricia, la mirada, la sonrisa, el instante de reconocimiento. Y a quien reconoce en ese instante es a la que Mariana es \u2014no a la que su madre quer\u00eda que fuera, no a la que tiene obligaciones o debe cumplir expectativas. A la que ama. Dijo Mariana: en este camino encontr\u00e9 un\u00a0<b>punto de conexi\u00f3n que me llena de magia.<\/b><\/p>\n<p class=\"paragraph\" data-mrf-recirculation=\"Links inline\">No lo digo para endulzar algo que es dur\u00edsimo. Lo digo porque Mariana encontr\u00f3 en lo que parec\u00eda solo p\u00e9rdida algo que no hab\u00eda podido encontrar antes. Y eso tambi\u00e9n es parte de la nueva longevidad: que sus duelos, a veces, tienen una vuelta inesperada.<\/p>\n<h2 id=\"los-numeros-que-sacan-el-tema-del-living-familiar\" class=\"text-align-left vertical-align-top line-height-100 header headline-class-h2 headline\">Los n\u00fameros que sacan el tema del living familiar<\/h2>\n<p class=\"paragraph\" data-mrf-recirculation=\"Links inline\">Atul Gawande escribi\u00f3 en\u00a0<i>Being Mortal<\/i>\u00a0que\u00a0<b>muchos viejos no temen tanto a la muerte como a lo que ocurre antes<\/b>: perder la audici\u00f3n, la memoria, los amigos, la forma de vida. La vejez, dice un personaje del libro, es una serie continua de p\u00e9rdidas. La frase importa porque desplaza el centro de gravedad. Durante mucho tiempo pensamos la vejez desde el final. La vida larga nos obliga a mirar lo que pasa antes: esa zona intermedia donde no todo termin\u00f3, pero muchas cosas ya no est\u00e1n.<\/p>\n<p class=\"paragraph\" data-mrf-recirculation=\"Links inline\">Y esa zona no es solo emocional. Es pol\u00edtica. En 2021 hab\u00eda\u00a0<b>57 millones de personas<\/b>\u00a0<b>con demencia\u00a0<\/b>en el mundo, seg\u00fan la OMS, con casi 10 millones de casos nuevos por a\u00f1o. La Comisi\u00f3n Lancet 2024 advirti\u00f3 que aunque en pa\u00edses de altos ingresos baja la incidencia por edad, el n\u00famero total de personas con demencia sigue creciendo porque vivimos m\u00e1s. El World Alzheimer Report 2024 encuest\u00f3 a m\u00e1s de 40.000 personas en 166 pa\u00edses: el 88% de quienes viven con demencia reportaron haber sufrido<b>\u00a0discriminaci\u00f3n<\/b>\u00a0\u2014m\u00e1s que en 2019. Y en Estados Unidos, la Alzheimer\u2019s Association calcul\u00f3 que en 2025 casi 12 millones de cuidadores no remunerados dieron 19.200 millones de horas de cuidado a personas con Alzheimer u otras demencias.<\/p>\n<p class=\"paragraph\" data-mrf-recirculation=\"Links inline\">Diecinueve mil millones de horas. La mayor\u00eda las pusieron<b>\u00a0mujeres<\/b>. La mayor\u00eda de esas mujeres no aparecen en ninguna estad\u00edstica de empleo, en ning\u00fan presupuesto, en ning\u00fan debate pol\u00edtico. Son la econom\u00eda invisible de la nueva longevidad.<\/p>\n<h2 id=\"el-duelo-que-se-escribe-en-publico\" class=\"text-align-left vertical-align-top line-height-100 header headline-class-h2 headline\">El duelo que se escribe en p\u00fablico<\/h2>\n<p class=\"paragraph\" data-mrf-recirculation=\"Links inline\">Emma Heming Willis lleva varios a\u00f1os hablando de lo que significa cuidar a alguien que se va yendo sin irse. Desde que la familia inform\u00f3 primero la<b>\u00a0afasia<\/b>\u00a0y luego la demencia frontotemporal de Bruce Willis, ella eligi\u00f3 no guardar silencio. En una entrevista con AARP en septiembre de 2025 cont\u00f3 c\u00f3mo reorganizaron la vida alrededor del diagn\u00f3stico. Y escribi\u00f3 algo que atraviesa la pantalla:<b>\u00a0el duelo no pertenece solo a la muerte.<\/b>\u00a0Pertenece al cambio y a la p\u00e9rdida ambigua que los cuidadores conocen tan bien.<\/p>\n<p class=\"paragraph\" data-mrf-recirculation=\"Links inline\">No es una frase terap\u00e9utica. Es una descripci\u00f3n precisa de algo que nuestra cultura todav\u00eda no sabe nombrar del todo. Cuando Gene Hackman muri\u00f3 \u2014con Alzheimer avanzado, en circunstancias que dejaron preguntas sobre qui\u00e9n lo hab\u00eda cuidado en sus \u00faltimas semanas\u2014 Heming Willis sali\u00f3 a decir algo que fue m\u00e1s all\u00e1 del caso particular:\u00a0<b>los cuidadores tambi\u00e9n necesitan cuidado<\/b>. La pregunta pol\u00edtica que queda flotando es simple y sin respuesta todav\u00eda: \u00bfqui\u00e9n est\u00e1 mirando?<\/p>\n<div class=\"visual__image\"><picture><source srcset=\"https:\/\/www.infobae.com\/resizer\/v2\/XOZARUBKW5EXNLPP6XLQT7UUUQ.png?auth=66649ac320c83c0f59cf79432c6c341c18f30777b2231c8f9340162322325840&amp;smart=true&amp;width=992&amp;height=554&amp;quality=85\" media=\"(min-width: 1000px)\" \/><source srcset=\"https:\/\/www.infobae.com\/resizer\/v2\/XOZARUBKW5EXNLPP6XLQT7UUUQ.png?auth=66649ac320c83c0f59cf79432c6c341c18f30777b2231c8f9340162322325840&amp;smart=true&amp;width=768&amp;height=429&amp;quality=85\" media=\"(min-width: 768px)\" \/><source srcset=\"https:\/\/www.infobae.com\/resizer\/v2\/XOZARUBKW5EXNLPP6XLQT7UUUQ.png?auth=66649ac320c83c0f59cf79432c6c341c18f30777b2231c8f9340162322325840&amp;smart=true&amp;width=577&amp;height=322&amp;quality=85\" media=\"(min-width: 580px)\" \/><source srcset=\"https:\/\/www.infobae.com\/resizer\/v2\/XOZARUBKW5EXNLPP6XLQT7UUUQ.png?auth=66649ac320c83c0f59cf79432c6c341c18f30777b2231c8f9340162322325840&amp;smart=true&amp;width=420&amp;height=234&amp;quality=85\" media=\"(min-width: 350px)\" \/><source srcset=\"https:\/\/www.infobae.com\/resizer\/v2\/XOZARUBKW5EXNLPP6XLQT7UUUQ.png?auth=66649ac320c83c0f59cf79432c6c341c18f30777b2231c8f9340162322325840&amp;smart=true&amp;width=350&amp;height=195&amp;quality=85\" media=\"(min-width: 80px)\" \/><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"global-image\" src=\"https:\/\/www.infobae.com\/resizer\/v2\/XOZARUBKW5EXNLPP6XLQT7UUUQ.png?auth=66649ac320c83c0f59cf79432c6c341c18f30777b2231c8f9340162322325840&amp;smart=true&amp;width=350&amp;height=195&amp;quality=85\" alt=\"Una mujer de mediana edad afeita a un hombre mayor de cabello blanco sentado en una silla de ruedas, ambos sonr\u00eden y se miran en una sala de estar.\" width=\"2752\" height=\"1536\" \/><\/picture>El duelo no solo pertenece a la muerte (Imagen Ilustrativa Infobae)<\/div>\n<h2 id=\"una-pedagogia-que-nadie-eligio\" class=\"text-align-left vertical-align-top line-height-100 header headline-class-h2 headline\">Una pedagog\u00eda que nadie eligi\u00f3<\/h2>\n<p class=\"paragraph\" data-mrf-recirculation=\"Links inline\">La cultura todav\u00eda ofrece rituales para la muerte, pero casi ninguno para las<b>\u00a0micro p\u00e9rdidas<\/b>\u00a0de una vida larga. Nadie acompa\u00f1a formalmente a una mujer que deja de manejar porque ya no ve bien de noche. Nadie manda comida cuando un hombre cierra su consultorio despu\u00e9s de cuarenta a\u00f1os y descubre que el lunes no tiene ad\u00f3nde ir. Nadie pregunta demasiado por la tristeza de vender una casa, achicar una biblioteca, dejar de subir a una terraza, abandonar una mesa de amigas porque el o\u00eddo ya no permite seguir la conversaci\u00f3n. Son p\u00e9rdidas menores solo para quien las mira desde afuera.<\/p>\n<p class=\"paragraph\" data-mrf-recirculation=\"Links inline\">Louise Aronson, en Elderhood, advierte contra el error opuesto: reducir la vejez a p\u00e9rdida es otra forma de no verla. Pero s\u00ed exige aprender a nombrar lo que se pierde \u2014y nuestra cultura, que sabe bastante sobre c\u00f3mo celebrar la vida larga, sabe muy poco sobre c\u00f3mo acompa\u00f1ar lo que esa vida larga se lleva en el camino.<\/p>\n<p class=\"paragraph\" data-mrf-recirculation=\"Links inline\">La nueva longevidad no es \u00fanicamente una promesa de a\u00f1os agregados. Es tambi\u00e9n una pedagog\u00eda brutal de la p\u00e9rdida. Vivir m\u00e1s significa ganar tiempo, s\u00ed. Pero tambi\u00e9n significa atravesar\u00a0<b>m\u00e1s despedidas parciales, m\u00e1s identidades que se desprenden como capas, m\u00e1s \u00faltimas veces que no supimos que eran \u00faltimas<\/b>.<\/p>\n<p class=\"paragraph\" data-mrf-recirculation=\"Links inline\">Qui\u00e9n sabe cu\u00e1ntas veces m\u00e1s voy a poder ir a ver a Caetano con mi hija. Quiz\u00e1s muchas. Quiz\u00e1s la pr\u00f3xima vez que venga sea la \u00faltima. No lo s\u00e9. Lo que s\u00e9 es que la pr\u00f3xima vez que vayamos, voy a escucharlo de otra manera. Sabiendo que ese momento tambi\u00e9n es un regalo que se puede terminar. Y que estar ah\u00ed, juntas, ya es una respuesta a la pregunta que ella me hizo sin querer.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La primera vez que mi\u00a0hija\u00a0qued\u00f3 al cuidado de su\u00a0abuela fue para que yo pudiera ir a un recital de Caetano Veloso y Gilberto Gil en el Teatro Gran Rex. Ella ten\u00eda apenas 45 d\u00edas. Hace unos meses me sorprendi\u00f3 con dos entradas. Volv\u00eda Caetano a Buenos Aires y ahora era ella la que me estaba [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":33071,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[86],"tags":[],"class_list":{"0":"post-33070","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-sociedad"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/radiobitacora.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33070","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/radiobitacora.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/radiobitacora.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/radiobitacora.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/radiobitacora.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=33070"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/radiobitacora.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33070\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":33072,"href":"https:\/\/radiobitacora.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33070\/revisions\/33072"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/radiobitacora.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media\/33071"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/radiobitacora.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=33070"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/radiobitacora.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=33070"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/radiobitacora.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=33070"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}