{"id":35143,"date":"2026-07-01T07:26:16","date_gmt":"2026-07-01T10:26:16","guid":{"rendered":"https:\/\/radiobitacora.com.ar\/web\/?p=35143"},"modified":"2026-07-01T07:26:16","modified_gmt":"2026-07-01T10:26:16","slug":"el-hombre-que-explico-los-deseos-ocultos-de-miles-de-personas-pero-paso-anos-escribiendole-cartas-desesperadas-a-una-sola-mujer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/radiobitacora.com.ar\/web\/2026\/07\/01\/el-hombre-que-explico-los-deseos-ocultos-de-miles-de-personas-pero-paso-anos-escribiendole-cartas-desesperadas-a-una-sola-mujer\/","title":{"rendered":"El hombre que explic\u00f3 los deseos ocultos de miles de personas, pero pas\u00f3 a\u00f1os escribi\u00e9ndole cartas desesperadas a una sola mujer"},"content":{"rendered":"<p class=\"paragraph font__body-regular\">En abril de 1882, un joven m\u00e9dico vien\u00e9s de 25 a\u00f1os entr\u00f3 a una casa y vio a una muchacha pelando una manzana. La escena parec\u00eda insignificante. Una joven sentada junto a una ventana. La luz de la tarde iluminando sus manos. La c\u00e1scara roja cayendo en espiral sobre su regazo. Sin embargo,<b>\u00a0para Sigmund Freud aquel instante tuvo algo parecido a una revelaci\u00f3n<\/b>. Muchos a\u00f1os despu\u00e9s recordar\u00eda ese momento como el comienzo de una historia que marcar\u00eda toda su vida.<\/p>\n<p class=\"paragraph font__body-regular\">La chica se llamaba\u00a0<b>Martha Bernays<\/b>. Ten\u00eda 20 a\u00f1os, cinco menos que \u00e9l. Hab\u00eda nacido en Hamburgo el 26 de julio de 1861 y\u00a0<b>proven\u00eda de una de las familias jud\u00edas m\u00e1s respetadas de Alemania<\/b>. Su abuelo hab\u00eda sido un c\u00e9lebre rabino y su educaci\u00f3n hab\u00eda estado atravesada por las tradiciones religiosas, la cultura y el estudio.<\/p>\n<p class=\"paragraph font__body-regular\">Era una joven refinada, inteligente, elegante y muy apreciada en los c\u00edrculos sociales que frecuentaba. Quienes la conocieron hablaban de una belleza delicada,\u00a0<b>m\u00e1s vinculada a la dulzura que al impacto<\/b>. Ten\u00eda ojos oscuros, facciones finas y una serenidad que contrastaba con el temperamento apasionado de Freud.<\/p>\n<p class=\"paragraph font__body-regular\">Sigmund hab\u00eda nacido el 6 de mayo de 1856 en Freiberg, una peque\u00f1a localidad que hoy pertenece a la Rep\u00fablica Checa. Era el hijo mayor de Jacob Freud y Amalia Nathansohn.\u00a0<b>Su madre ten\u00eda apenas 20 a\u00f1os cuando naci\u00f3 y lo adoraba de una manera casi obsesiva<\/b>.<\/p>\n<p class=\"paragraph font__body-regular\">D\u00e9cadas m\u00e1s tarde, algunos bi\u00f3grafos se\u00f1alar\u00edan que\u00a0<b>esa relaci\u00f3n tan intensa con Amalia pudo haber influido<\/b>\u00a0en muchas de las teor\u00edas que desarroll\u00f3 sobre la infancia y los v\u00ednculos familiares.<\/p>\n<figure class=\"\" data-testid=\"figure-testid\">\n<div class=\"aspect_ratio__container\"><picture class=\"responsive-image\"><source srcset=\"https:\/\/tn.com.ar\/resizer\/v2\/foto-de-martha-bernays-de-1882-antes-de-casarse-con-sigmund-freud-foto-biblioteca-del-congreso-de-estados-unidos-WYYN2XGKSFEVHHT5RHCQC22PNA.jpg?auth=ebaec7ba7cd826fb7ba53358e54923893567a0826a9e2411dbcf949810c56a11&amp;width=767\" type=\"image\/jpg\" media=\"(max-width: 728px)\" \/><source srcset=\"https:\/\/tn.com.ar\/resizer\/v2\/foto-de-martha-bernays-de-1882-antes-de-casarse-con-sigmund-freud-foto-biblioteca-del-congreso-de-estados-unidos-WYYN2XGKSFEVHHT5RHCQC22PNA.jpg?auth=ebaec7ba7cd826fb7ba53358e54923893567a0826a9e2411dbcf949810c56a11&amp;width=1023\" type=\"image\/jpg\" media=\"(max-width: 1023px)\" \/><source srcset=\"https:\/\/tn.com.ar\/resizer\/v2\/foto-de-martha-bernays-de-1882-antes-de-casarse-con-sigmund-freud-foto-biblioteca-del-congreso-de-estados-unidos-WYYN2XGKSFEVHHT5RHCQC22PNA.jpg?auth=ebaec7ba7cd826fb7ba53358e54923893567a0826a9e2411dbcf949810c56a11&amp;width=1440\" type=\"image\/jpg\" \/><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"image content-image image_placeholder\" src=\"https:\/\/tn.com.ar\/resizer\/v2\/foto-de-martha-bernays-de-1882-antes-de-casarse-con-sigmund-freud-foto-biblioteca-del-congreso-de-estados-unidos-WYYN2XGKSFEVHHT5RHCQC22PNA.jpg?auth=ebaec7ba7cd826fb7ba53358e54923893567a0826a9e2411dbcf949810c56a11&amp;width=767\" alt=\"Foto de Martha Bernays de 1882, antes de casarse con Sigmund Freud. (Foto: Biblioteca del Congreso de Estados Unidos)\" width=\"767\" height=\"1232\" data-testid=\"loading-testid\" \/><\/picture><\/div><figcaption class=\"caption_image\" data-testid=\"figcaption-testid\">\n<div class=\"image_caption \">Foto de Martha Bernays de 1882, antes de casarse con Sigmund Freud. (Foto: Biblioteca del Congreso de Estados Unidos)<\/div>\n<\/figcaption><\/figure>\n<p class=\"paragraph font__body-regular\">Pero en aquel momento Sigmund no era un genio famoso.\u00a0<b>Era simplemente un m\u00e9dico joven<\/b>. Brillante, s\u00ed. Extraordinariamente inteligente, tambi\u00e9n. Pero sin dinero.<\/p>\n<p class=\"paragraph font__body-regular\">Hab\u00eda estudiado medicina en la Universidad de Viena y so\u00f1aba con convertirse en un gran investigador. Pasaba horas analizando tejidos nerviosos en laboratorios y estaba convencido de que la ciencia ser\u00eda el centro de su existencia.<\/p>\n<p class=\"paragraph font__body-regular\"><b>Hasta que apareci\u00f3 Martha<\/b>. Y entonces descubri\u00f3 que tambi\u00e9n quer\u00eda otra cosa. Quer\u00eda una familia. Quer\u00eda un hogar. Quer\u00eda una vida junto a aquella mujer. Se enamor\u00f3 con una rapidez que sorprendi\u00f3 incluso a sus amigos. Apenas unas semanas despu\u00e9s de conocerla ya le hab\u00eda regalado un anillo. Poco tiempo m\u00e1s tarde estaban comprometidos. Pero hab\u00eda un problema enorme.\u00a0<b>No pod\u00edan casarse<\/b>.<\/p>\n<p class=\"paragraph font__body-regular\">Freud carec\u00eda de los recursos econ\u00f3micos necesarios para mantener un hogar. La situaci\u00f3n lo desesperaba.\u00a0<b>Cada d\u00eda que pasaba sent\u00eda que el amor avanzaba m\u00e1s r\u00e1pido que su carrera<\/b>. Fue entonces cuando tom\u00f3 una decisi\u00f3n que cambiar\u00eda su destino.<\/p>\n<p class=\"paragraph font__body-regular\">Abandon\u00f3 parte de sus ambiciones como investigador puro y comenz\u00f3 a orientarse hacia la pr\u00e1ctica m\u00e9dica.\u00a0<b>Necesitaba ganar dinero, construir un futuro y casarse con Martha<\/b>. Sin saberlo, estaba iniciando el camino que a\u00f1os despu\u00e9s lo conducir\u00eda a revolucionar la comprensi\u00f3n de la mente humana.<\/p>\n<p class=\"paragraph font__body-regular\">Mientras \u00e9l trabajaba en Viena, la familia Bernays se traslad\u00f3 a Hamburgo. La distancia se interpuso entre los enamorados. Y comenz\u00f3 uno de los noviazgos por correspondencia m\u00e1s extraordinarios del siglo XIX.<\/p>\n<figure class=\"\" data-testid=\"figure-testid\">\n<div class=\"aspect_ratio__container\"><picture class=\"responsive-image\"><source srcset=\"https:\/\/tn.com.ar\/resizer\/v2\/sigmund-freud-y-martha-bernays-antes-de-casarse-foto-reuters-KPQREQHYB5C3FFRGNQNR2AC3WU.png?auth=2ec0313487ee2861f91ccd41ae038454bc475f7eec9c2b547744bf3f47b390ab&amp;width=767\" type=\"image\/jpg\" media=\"(max-width: 728px)\" \/><source srcset=\"https:\/\/tn.com.ar\/resizer\/v2\/sigmund-freud-y-martha-bernays-antes-de-casarse-foto-reuters-KPQREQHYB5C3FFRGNQNR2AC3WU.png?auth=2ec0313487ee2861f91ccd41ae038454bc475f7eec9c2b547744bf3f47b390ab&amp;width=1023\" type=\"image\/jpg\" media=\"(max-width: 1023px)\" \/><source srcset=\"https:\/\/tn.com.ar\/resizer\/v2\/sigmund-freud-y-martha-bernays-antes-de-casarse-foto-reuters-KPQREQHYB5C3FFRGNQNR2AC3WU.png?auth=2ec0313487ee2861f91ccd41ae038454bc475f7eec9c2b547744bf3f47b390ab&amp;width=1440\" type=\"image\/jpg\" \/><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"image content-image image_placeholder\" src=\"https:\/\/tn.com.ar\/resizer\/v2\/sigmund-freud-y-martha-bernays-antes-de-casarse-foto-reuters-KPQREQHYB5C3FFRGNQNR2AC3WU.png?auth=2ec0313487ee2861f91ccd41ae038454bc475f7eec9c2b547744bf3f47b390ab&amp;width=767\" alt=\"Sigmund Freud y Martha Bernays antes de casarse. (Foto: Reuters)\" width=\"767\" height=\"682\" data-testid=\"loading-testid\" \/><\/picture><\/div><figcaption class=\"caption_image\" data-testid=\"figcaption-testid\">\n<div class=\"image_caption \">Sigmund Freud y Martha Bernays antes de casarse. (Foto: Reuters)<\/div>\n<\/figcaption><\/figure>\n<p class=\"paragraph font__body-regular\"><b>Durante cuatro a\u00f1os vivieron separados<\/b>. Cuatro a\u00f1os sin abrazos cotidianos ni proyectos concretos. Meses sostenidos casi exclusivamente por cartas.<\/p>\n<p class=\"paragraph font__body-regular\">Freud escrib\u00eda compulsivamente. A veces una carta por d\u00eda. A veces varias. Durante aquellos cuatro a\u00f1os de separaci\u00f3n<b>\u00a0lleg\u00f3 a enviarle m\u00e1s de 900 cartas<\/b>. Le contaba todo. Sus avances profesionales. Sus frustraciones. Sus sue\u00f1os. Sus temores. Sus planes para el futuro. Sus inseguridades.\u00a0<b>Y tambi\u00e9n sus celos. Muchos celos<\/b>.<\/p>\n<p class=\"paragraph font__body-regular\">Resulta curioso leer hoy aquellas cartas sabiendo qui\u00e9n llegar\u00eda a ser. Porque\u00a0<b>el hombre que terminar\u00eda estudiando las pasiones humanas parec\u00eda dominado<\/b>\u00a0por las propias. Se mostraba vulnerable. Ansioso. Dependiente. Necesitaba saber qu\u00e9 hac\u00eda Martha. Con qui\u00e9n hablaba. Qui\u00e9nes la visitaban. Qui\u00e9nes pod\u00edan interesarse por ella.<\/p>\n<p class=\"paragraph font__body-regular\"><b>La posibilidad de perderla lo atormentaba<\/b>. En ocasiones le ped\u00eda explicaciones por amistades masculinas o comentarios que llegaban a sus o\u00eddos. Despu\u00e9s se arrepent\u00eda. Le ped\u00eda perd\u00f3n. Y volv\u00eda a declararle amor eterno.<\/p>\n<p class=\"paragraph font__body-regular\">Las cartas revelan a un Freud profundamente humano. Muy distinto del intelectual severo que la historia termin\u00f3 inmortalizando.<b>\u00a0A veces escrib\u00eda como un cient\u00edfico. Otras veces como un poeta<\/b>. Llamaba a Martha \u201cmi dulce mujercita\u201d y \u201cmi preciosa amada\u201d. En una ocasi\u00f3n le confes\u00f3 que ella hab\u00eda devuelto la alegr\u00eda a una vida que antes le parec\u00eda gris. En otra, imagin\u00f3 c\u00f3mo ser\u00eda despertar cada ma\u00f1ana a su lado.<\/p>\n<figure class=\"\" data-testid=\"figure-testid\">\n<div class=\"aspect_ratio__container\"><picture class=\"responsive-image\"><source srcset=\"https:\/\/tn.com.ar\/resizer\/v2\/freud-subiendo-a-su-primer-vuelo-en-1928-foto-ap-ULLDVXRIV5AKTOIDYG42YDV7P4.jfif?auth=df9be5e44b0a823717a697b443dec4419cb5ccb98f4c335f69229b441975128b&amp;width=767\" type=\"image\/jpg\" media=\"(max-width: 728px)\" \/><source srcset=\"https:\/\/tn.com.ar\/resizer\/v2\/freud-subiendo-a-su-primer-vuelo-en-1928-foto-ap-ULLDVXRIV5AKTOIDYG42YDV7P4.jfif?auth=df9be5e44b0a823717a697b443dec4419cb5ccb98f4c335f69229b441975128b&amp;width=1023\" type=\"image\/jpg\" media=\"(max-width: 1023px)\" \/><source srcset=\"https:\/\/tn.com.ar\/resizer\/v2\/freud-subiendo-a-su-primer-vuelo-en-1928-foto-ap-ULLDVXRIV5AKTOIDYG42YDV7P4.jfif?auth=df9be5e44b0a823717a697b443dec4419cb5ccb98f4c335f69229b441975128b&amp;width=1440\" type=\"image\/jpg\" \/><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"image content-image image_placeholder\" src=\"https:\/\/tn.com.ar\/resizer\/v2\/freud-subiendo-a-su-primer-vuelo-en-1928-foto-ap-ULLDVXRIV5AKTOIDYG42YDV7P4.jfif?auth=df9be5e44b0a823717a697b443dec4419cb5ccb98f4c335f69229b441975128b&amp;width=767\" alt=\"Freud subiendo a su primer vuelo en 1928. (Foto: AP)\" width=\"767\" height=\"956\" data-testid=\"loading-testid\" \/><\/picture><\/div><figcaption class=\"caption_image\" data-testid=\"figcaption-testid\">\n<div class=\"image_caption \">Freud subiendo a su primer vuelo en 1928. (Foto: AP)<\/div>\n<\/figcaption><\/figure>\n<p class=\"paragraph font__body-regular\">En 1885 obtuvo una beca para estudiar en Par\u00eds con Jean-Martin Charcot, el neur\u00f3logo m\u00e1s famoso de Europa. La experiencia ser\u00eda decisiva. Charcot investigaba la histeria y los trastornos nerviosos utilizando m\u00e9todos que fascinaban a Freud. Aquellos estudios sembraron las primeras semillas de lo que a\u00f1os m\u00e1s tarde se convertir\u00eda en el psicoan\u00e1lisis.<\/p>\n<p class=\"paragraph font__body-regular\">Sin embargo,<b>\u00a0incluso desde Par\u00eds, segu\u00eda pensando en Martha<\/b>. Ella continuaba siendo el centro emocional de su existencia. Finalmente, despu\u00e9s de cuatro a\u00f1os de espera, lleg\u00f3 el d\u00eda tan esperado. El 14 de septiembre de 1886 se casaron en Hamburgo. Freud ten\u00eda 30 a\u00f1os. Martha, 25. Hab\u00edan sobrevivido a la distancia, a las dificultades econ\u00f3micas y a la incertidumbre.<b>\u00a0Por fin pod\u00edan comenzar la vida que hab\u00edan imaginado durante tanto tiempo<\/b>.<\/p>\n<p class=\"paragraph font__body-regular\">Se instalaron en Viena. All\u00ed empezar\u00eda una nueva etapa. La del matrimonio. Y tambi\u00e9n la de la construcci\u00f3n de una leyenda.<\/p>\n<p class=\"paragraph font__body-regular\"><b>Los primeros a\u00f1os fueron dif\u00edciles<\/b>. Freud trabajaba largas jornadas atendiendo pacientes. La econom\u00eda familiar era ajustada. Martha administraba la casa con una eficiencia extraordinaria. Era organizada, pr\u00e1ctica y capaz de mantener funcionando un hogar que crec\u00eda constantemente.<\/p>\n<figure class=\"\" data-testid=\"figure-testid\">\n<div class=\"aspect_ratio__container\"><picture class=\"responsive-image\"><source srcset=\"https:\/\/tn.com.ar\/resizer\/v2\/sigmund-freud-posando-para-el-escultor-oscar-nemon-en-viena-en-1931-foto-ap-XFU4IQAHPJCGJKIFQ6KOWIGBDY.jfif?auth=cdbcb80ce162e9c903f02fec5518a59fbc81fe938312ec7f4cfa171837a6c684&amp;width=767\" type=\"image\/jpg\" media=\"(max-width: 728px)\" \/><source srcset=\"https:\/\/tn.com.ar\/resizer\/v2\/sigmund-freud-posando-para-el-escultor-oscar-nemon-en-viena-en-1931-foto-ap-XFU4IQAHPJCGJKIFQ6KOWIGBDY.jfif?auth=cdbcb80ce162e9c903f02fec5518a59fbc81fe938312ec7f4cfa171837a6c684&amp;width=1023\" type=\"image\/jpg\" media=\"(max-width: 1023px)\" \/><source srcset=\"https:\/\/tn.com.ar\/resizer\/v2\/sigmund-freud-posando-para-el-escultor-oscar-nemon-en-viena-en-1931-foto-ap-XFU4IQAHPJCGJKIFQ6KOWIGBDY.jfif?auth=cdbcb80ce162e9c903f02fec5518a59fbc81fe938312ec7f4cfa171837a6c684&amp;width=1440\" type=\"image\/jpg\" \/><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"image content-image image_placeholder\" src=\"https:\/\/tn.com.ar\/resizer\/v2\/sigmund-freud-posando-para-el-escultor-oscar-nemon-en-viena-en-1931-foto-ap-XFU4IQAHPJCGJKIFQ6KOWIGBDY.jfif?auth=cdbcb80ce162e9c903f02fec5518a59fbc81fe938312ec7f4cfa171837a6c684&amp;width=767\" alt=\"Sigmund Freud posando para el escultor Oscar Nemon en Viena en 1931. (Foto: AP)\" width=\"767\" height=\"567\" data-testid=\"loading-testid\" \/><\/picture><\/div><figcaption class=\"caption_image\" data-testid=\"figcaption-testid\">\n<div class=\"image_caption \">Sigmund Freud posando para el escultor Oscar Nemon en Viena en 1931. (Foto: AP)<\/div>\n<\/figcaption><\/figure>\n<p class=\"paragraph font__body-regular\">Entre 1887 y 1895 nacieron seis hijos: Mathilde, Jean-Martin, Oliver, Ernst, Sophie y Anna. La menor ser\u00eda quien m\u00e1s tarde se transformar\u00eda en una figura fundamental de la psicolog\u00eda infantil y en una de las principales continuadoras del trabajo de su padre.<\/p>\n<p class=\"paragraph font__body-regular\">Mientras Martha criaba a los ni\u00f1os, Freud desarrollaba sus teor\u00edas. Trabajaba hasta altas horas de la noche. Le\u00eda. Escrib\u00eda. Investigaba. Fumaba una cantidad descomunal de cigarros. La imagen cl\u00e1sica del Freud barbudo, rodeado de libros y humo, comenz\u00f3 a construirse durante aquellos a\u00f1os.<\/p>\n<p class=\"paragraph font__body-regular\">En 1899 public\u00f3 \u201c<b>La interpretaci\u00f3n de los sue\u00f1os<\/b>\u201d. El libro cambiar\u00eda la historia. All\u00ed present\u00f3 ideas revolucionarias sobre el inconsciente, los deseos reprimidos y el significado oculto de los sue\u00f1os. Muchos colegas lo consideraron un disparate. Otros quedaron fascinados. La controversia reci\u00e9n empezaba.<\/p>\n<p class=\"paragraph font__body-regular\">Con el paso del tiempo,\u00a0<b>Freud se convirti\u00f3 en una celebridad intelectual<\/b>. Sus teor\u00edas cruzaron fronteras. Sus libros fueron traducidos. Sus disc\u00edpulos se multiplicaron. Pacientes y admiradores viajaban desde distintos pa\u00edses para conocerlo.<\/p>\n<figure class=\"\" data-testid=\"figure-testid\">\n<div class=\"aspect_ratio__container\"><picture class=\"responsive-image\"><source srcset=\"https:\/\/tn.com.ar\/resizer\/v2\/sigmund-freud-junto-a-su-hija-anna-foto-archivo-clarin-5DHRBVRUWFFIHOV3QRMGBVB7YA.jpg?auth=42fd2c8dcefe2b2cc5c73fadadd7629220007195ea5cab7d68d3e92d1caddd08&amp;width=767\" type=\"image\/jpg\" media=\"(max-width: 728px)\" \/><source srcset=\"https:\/\/tn.com.ar\/resizer\/v2\/sigmund-freud-junto-a-su-hija-anna-foto-archivo-clarin-5DHRBVRUWFFIHOV3QRMGBVB7YA.jpg?auth=42fd2c8dcefe2b2cc5c73fadadd7629220007195ea5cab7d68d3e92d1caddd08&amp;width=1023\" type=\"image\/jpg\" media=\"(max-width: 1023px)\" \/><source srcset=\"https:\/\/tn.com.ar\/resizer\/v2\/sigmund-freud-junto-a-su-hija-anna-foto-archivo-clarin-5DHRBVRUWFFIHOV3QRMGBVB7YA.jpg?auth=42fd2c8dcefe2b2cc5c73fadadd7629220007195ea5cab7d68d3e92d1caddd08&amp;width=1440\" type=\"image\/jpg\" \/><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"image content-image image_placeholder\" src=\"https:\/\/tn.com.ar\/resizer\/v2\/sigmund-freud-junto-a-su-hija-anna-foto-archivo-clarin-5DHRBVRUWFFIHOV3QRMGBVB7YA.jpg?auth=42fd2c8dcefe2b2cc5c73fadadd7629220007195ea5cab7d68d3e92d1caddd08&amp;width=767\" alt=\"Sigmund Freud junto a su hija Anna. (Foto: Archivo Clar\u00edn)\" width=\"767\" height=\"379\" data-testid=\"loading-testid\" \/><\/picture><\/div><figcaption class=\"caption_image\" data-testid=\"figcaption-testid\">\n<div class=\"image_caption \">Sigmund Freud junto a su hija Anna. (Foto: Archivo Clar\u00edn)<\/div>\n<\/figcaption><\/figure>\n<p class=\"paragraph font__body-regular\">La vida familiar de los Freud tuvo adem\u00e1s una presencia singular: Minna Bernays, la hermana menor de Martha. Soltera, culta y de fuerte personalidad, se instal\u00f3 en la casa familiar y permaneci\u00f3 junto a ellos durante d\u00e9cadas. Con el tiempo se convirti\u00f3 en una de las personas m\u00e1s cercanas al c\u00edrculo \u00edntimo de Freud y en una interlocutora habitual de sus inquietudes intelectuales.<\/p>\n<p class=\"paragraph font__body-regular\">Esa cercan\u00eda aliment\u00f3 una de las mayores controversias de su biograf\u00eda. D\u00e9cadas despu\u00e9s, Carl Jung \u2014disc\u00edpulo, heredero intelectual y m\u00e1s tarde rival de Freud\u2014\u00a0<b>asegur\u00f3 que Minna le hab\u00eda confesado estar enamorada de \u00e9l<\/b>\u00a0y mantener una relaci\u00f3n \u00edntima. Durante a\u00f1os, muchos consideraron aquella historia una exageraci\u00f3n o una represalia nacida de la ruptura entre ambos pensadores.<\/p>\n<p class=\"paragraph font__body-regular\">Sin embargo, en 2006 el hallazgo de un registro de hotel en Suiza volvi\u00f3 a encender el debate.<b>\u00a0All\u00ed aparec\u00eda Freud anotado junto a Minna como si viajara con su esposa<\/b>, aunque Martha se encontraba en Viena. Para algunos historiadores, el documento reforz\u00f3 la hip\u00f3tesis de una relaci\u00f3n amorosa clandestina. Para otros, sigue siendo una evidencia insuficiente para afirmarlo con certeza. M\u00e1s de un siglo despu\u00e9s,\u00a0<b>el v\u00ednculo entre Freud y Minna contin\u00faa siendo uno de los grandes interrogantes\u00a0<\/b>de la historia del psicoan\u00e1lisis.<\/p>\n<figure class=\"\" data-testid=\"figure-testid\">\n<div class=\"aspect_ratio__container\"><picture class=\"responsive-image\"><source srcset=\"https:\/\/tn.com.ar\/resizer\/v2\/freud-junto-a-sus-nietos-heinz-y-ernst-foto-ap-22ELBACSGNEJTNWC7E7R57IEMI.jfif?auth=634c5396c02d24862c7d63b5fd2cbcbd6899ba3b339400d828c92eb16250b889&amp;width=767\" type=\"image\/jpg\" media=\"(max-width: 728px)\" \/><source srcset=\"https:\/\/tn.com.ar\/resizer\/v2\/freud-junto-a-sus-nietos-heinz-y-ernst-foto-ap-22ELBACSGNEJTNWC7E7R57IEMI.jfif?auth=634c5396c02d24862c7d63b5fd2cbcbd6899ba3b339400d828c92eb16250b889&amp;width=1023\" type=\"image\/jpg\" media=\"(max-width: 1023px)\" \/><source srcset=\"https:\/\/tn.com.ar\/resizer\/v2\/freud-junto-a-sus-nietos-heinz-y-ernst-foto-ap-22ELBACSGNEJTNWC7E7R57IEMI.jfif?auth=634c5396c02d24862c7d63b5fd2cbcbd6899ba3b339400d828c92eb16250b889&amp;width=1440\" type=\"image\/jpg\" \/><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"image content-image image_placeholder\" src=\"https:\/\/tn.com.ar\/resizer\/v2\/freud-junto-a-sus-nietos-heinz-y-ernst-foto-ap-22ELBACSGNEJTNWC7E7R57IEMI.jfif?auth=634c5396c02d24862c7d63b5fd2cbcbd6899ba3b339400d828c92eb16250b889&amp;width=767\" alt=\"Freud junto a sus nietos Heinz y Ernst. (Foto: AP)\" width=\"767\" height=\"555\" data-testid=\"loading-testid\" \/><\/picture><\/div><figcaption class=\"caption_image\" data-testid=\"figcaption-testid\">\n<div class=\"image_caption \">Freud junto a sus nietos Heinz y Ernst. (Foto: AP)<\/div>\n<\/figcaption><\/figure>\n<p class=\"paragraph font__body-regular\">M\u00e1s all\u00e1 de las especulaciones, ninguna de aquellas controversias alter\u00f3 p\u00fablicamente la imagen de estabilidad que la familia proyect\u00f3 durante d\u00e9cadas.\u00a0<b>Dentro de la casa segu\u00eda existiendo una divisi\u00f3n muy clara<\/b>. Freud pertenec\u00eda al mundo de las ideas. Martha gobernaba el mundo cotidiano. Ella no mostraba demasiado inter\u00e9s por las complejas teor\u00edas de su marido. Prefer\u00eda concentrarse en la familia, en los hijos, en la organizaci\u00f3n dom\u00e9stica. Era una mujer pr\u00e1ctica, discreta, reservada y quiz\u00e1 por eso logr\u00f3 convertirse en el ancla emocional de un hombre que viv\u00eda inmerso en la exploraci\u00f3n de los conflictos humanos.<\/p>\n<p class=\"paragraph font__body-regular\">Los a\u00f1os pasaron. Lleg\u00f3 la fama.\u00a0<b>Llegaron los reconocimientos y tambi\u00e9n los problemas de salud<\/b>. Freud desarroll\u00f3 un c\u00e1ncer de mand\u00edbula relacionado con su consumo constante de tabaco. Fue sometido a m\u00faltiples cirug\u00edas. El dolor se volvi\u00f3 parte de su vida cotidiana.\u00a0<b>Martha permaneci\u00f3 a su lado<\/b>. Como hab\u00eda estado desde el principio. Pero la prueba m\u00e1s dura todav\u00eda estaba por llegar.<\/p>\n<p class=\"paragraph font__body-regular\">En 1938 los nazis anexaron Austria. Para la familia Freud, de origen jud\u00edo, el peligro era evidente. Durante meses vivieron bajo una enorme presi\u00f3n. Finalmente, lograron abandonar Viena y exiliarse en Londres. Freud ten\u00eda 82 a\u00f1os. Martha, 77. Despu\u00e9s de m\u00e1s de medio siglo de vida compartida, debieron dejar atr\u00e1s la ciudad donde hab\u00edan construido su hogar, criado a sus hijos y atravesado casi toda su historia.<\/p>\n<p class=\"paragraph font__body-regular\">Llegaron a Inglaterra agotados. Un a\u00f1o m\u00e1s tarde, en septiembre de 1939, Sigmund Freud muri\u00f3. Ten\u00eda 83 a\u00f1os.\u00a0<b>Hab\u00eda pasado gran parte de su existencia intentando descifrar los secretos m\u00e1s profundos<\/b>\u00a0de la mente humana. Martha qued\u00f3 viuda despu\u00e9s de cincuenta y tres a\u00f1os de matrimonio. Vivi\u00f3 doce a\u00f1os m\u00e1s. Muri\u00f3 en 1951.<\/p>\n<p class=\"paragraph font__body-regular\"><b>Para entonces, el nombre de Freud ya era universal<\/b>. Sus teor\u00edas hab\u00edan transformado la psicolog\u00eda, la literatura, el arte y la cultura occidental. Sin embargo, detr\u00e1s del mito segu\u00eda existiendo aquella historia \u00edntima que hab\u00eda comenzado una tarde de abril de 1882. La historia de una joven que pelaba una manzana. Y de un muchacho t\u00edmido y ambicioso que se enamor\u00f3 al verla.<\/p>\n<p class=\"paragraph font__body-regular\">Resulta tentador pensar que el mayor experto del mundo en deseos, obsesiones y conflictos amorosos debi\u00f3 haber encontrado respuestas para todo. Pero quiz\u00e1 no. Quiz\u00e1s Sigmund Freud pas\u00f3 la vida intentando comprender los misterios del amor precisamente porque sab\u00eda que nunca terminar\u00eda de entenderlos.<\/p>\n<figure class=\"\" data-testid=\"figure-testid\">\n<div class=\"aspect_ratio__container\"><picture class=\"responsive-image\"><source srcset=\"https:\/\/tn.com.ar\/resizer\/v2\/sigmund-freud-en-su-casa-de-campo-en-1932-foto-ap-IRL7F4TAIBEWDLWE3O2BXHEONI.jfif?auth=8f63a3a41c09fc8797e994bbb30db9da8a445dc43fcc55ac1e2c1428de1ef088&amp;width=767\" type=\"image\/jpg\" media=\"(max-width: 728px)\" \/><source srcset=\"https:\/\/tn.com.ar\/resizer\/v2\/sigmund-freud-en-su-casa-de-campo-en-1932-foto-ap-IRL7F4TAIBEWDLWE3O2BXHEONI.jfif?auth=8f63a3a41c09fc8797e994bbb30db9da8a445dc43fcc55ac1e2c1428de1ef088&amp;width=1023\" type=\"image\/jpg\" media=\"(max-width: 1023px)\" \/><source srcset=\"https:\/\/tn.com.ar\/resizer\/v2\/sigmund-freud-en-su-casa-de-campo-en-1932-foto-ap-IRL7F4TAIBEWDLWE3O2BXHEONI.jfif?auth=8f63a3a41c09fc8797e994bbb30db9da8a445dc43fcc55ac1e2c1428de1ef088&amp;width=1440\" type=\"image\/jpg\" \/><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"image content-image image_placeholder\" src=\"https:\/\/tn.com.ar\/resizer\/v2\/sigmund-freud-en-su-casa-de-campo-en-1932-foto-ap-IRL7F4TAIBEWDLWE3O2BXHEONI.jfif?auth=8f63a3a41c09fc8797e994bbb30db9da8a445dc43fcc55ac1e2c1428de1ef088&amp;width=767\" alt=\"Sigmund Freud en su casa de campo en 1932. (Foto: AP)\" width=\"767\" height=\"464\" data-testid=\"loading-testid\" \/><\/picture><\/div><figcaption class=\"caption_image\" data-testid=\"figcaption-testid\">\n<div class=\"image_caption \">Sigmund Freud en su casa de campo en 1932. (Foto: AP)<\/div>\n<\/figcaption><\/figure>\n<p class=\"paragraph font__body-regular\">Lo cierto es que, despu\u00e9s de m\u00e1s de 900 cartas, cuatro a\u00f1os de espera, seis hijos, una revoluci\u00f3n intelectual y un exilio,<b>\u00a0Martha sigui\u00f3 siendo la persona que hab\u00eda elegido desde el principio<\/b>.<\/p>\n<p class=\"paragraph font__body-regular\">A\u00f1os despu\u00e9s, cuando alguien le pregunt\u00f3 por su matrimonio, ella respondi\u00f3 algo que sorprendi\u00f3 a muchos. Dijo que\u00a0<b>durante m\u00e1s de medio siglo juntos nunca hab\u00edan tenido una discusi\u00f3n importante<\/b>. Tal vez exageraba. Tal vez la memoria hab\u00eda suavizado las asperezas. O tal vez aquella mujer tranquila hab\u00eda logrado algo que millones de pacientes nunca pudieron conseguir.<\/p>\n<p class=\"paragraph font__body-regular\"><b>Darles paz a los pensamientos del hombre<\/b>\u00a0que dedic\u00f3 su vida a estudiar por qu\u00e9 los seres humanos rara vez logran encontrarla.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En abril de 1882, un joven m\u00e9dico vien\u00e9s de 25 a\u00f1os entr\u00f3 a una casa y vio a una muchacha pelando una manzana. La escena parec\u00eda insignificante. Una joven sentada junto a una ventana. La luz de la tarde iluminando sus manos. La c\u00e1scara roja cayendo en espiral sobre su regazo. 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