El presidente Javier Milei culminará su mandato con una caída real del 16,1% en el gasto destinado a servicios sociales, a pesar de un aumento previsto en el proyecto de ley de Presupuesto 2027 que resultará “insuficiente” para neutralizar las caídas de los tres años previos.
De acuerdo con el análisis de la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ), solamente el gasto en Salud tendrá un incremento real del gasto en los cuatro años, en gran medida por un cambio en los mecanismos de financiamiento, en tanto los recortes en áreas como Agua potable y alcantarillado o en Vivienda y urbanismo llegarán al extremo del 99%.
“El 40% de los recortes presupuestarios totales en los últimos cuatro años se explican por las reducciones experimentadas en las partidas en servicios sociales“, indicó ACIJ, en una muestra de un ajuste principalmente canalizado a través del recorte de las transferencias no automáticas a las provincias y a la disolución de cerca de una veintena de fondos fiduciarios.

Al respecto, el recorte del 99% en vivienda obedece a que “la mayor parte de la inversión en vivienda e infraestructura en barrios populares se canalizaba a través del Fondo Fiduciario de Integración Socio Urbana (FISU)” que no está contemplado en las partidas del proyecto de Presupuesto 2027 “y que también fue desfinanciado”, acotó la entidad.
Qué se espera para 2027
El proyecto de ley de Presupuesto 2027 prevé un aumento interanual de 6,1% en términos reales para los gastos sociales, que pasaría a ubicarse “en su nivel más alto desde 2024“, destacó ACIJ.
Sin embargo, ese aumento “resulta insuficiente para compensar las fuertes caídas experimentadas en años anteriores, arrojando una disminución acumulada de 16,1%” entre 2023 y 2027, agregó.
El detalle por áreas
El sector de Salud es el único que logra una mejora sustancial respecto de 2023, con un aumento del 30% en términos reales en los gastos destinados al área.
Ese incremento, explicó la asociación, “está fuertemente influido por un cambio en el financiamiento del PAMI“, ya que “desde 2024, y especialmente tras la finalización del Impuesto PAIS, una parte de los recursos del Instituto comenzó a canalizarse mediante transferencias del Tesoro registradas en la Jurisdicción Obligaciones a Cargo del Tesoro”.
“Esto eleva el gasto presupuestario contabilizado dentro de la función Salud, aunque en parte reemplaza fuentes de financiamiento que anteriormente no se registraban allí“, advirtió.

El resto de las áreas cerrarán los cuatro años con bajas reales, aunque con porcentajes disímiles.
El sector con menor reducción en su gasto real será el de Seguridad Social -en gran medida por la aplicación de la movilidad jubilatoria- con un gasto que en 2027 será un 2% menos que en 2023.
Para el resto se prevén caídas que en todos los casos serán de dos dígitos porcentuales:
- 38% en el caso de Ciencia, tecnología e innovación
- 44% para Educación y cultura
- 74% en Trabajo, promoción y asistencia social
- 93% para Agua potable y alcantarillado
- 99% para Vivienda y urbanismo












