En la ciudad de Goya, el taller de idioma guaraní que funciona en la Casa de la Cultura se consolida como un espacio clave para la preservación de la lengua y la identidad regional. Con más de seis años de funcionamiento, la propuesta impulsada por el municipio no solo enseña el idioma, sino también la cosmovisión y las tradiciones que forman parte de la cultura guaranítica y correntina.
Durante una entrevista radial, el profesor a cargo del taller explicó que el objetivo principal es transmitir no solo el guaraní como lengua, sino también la historia y la cultura que lo rodean. En ese sentido, destacó la diferencia entre la cultura guaranítica primigenia y la correntina actual, que surge tras la llegada de los españoles y la mezcla cultural que dio origen a la identidad regional.
“El guaraní original estaba ligado a la vida del pueblo, a su forma de pensar y a su relación con la naturaleza. Con el paso del tiempo y el contacto con el español, se produjo una mezcla que dio lugar a lo que hoy conocemos como cultura correntina”, explicó.
El especialista también señaló que muchas de las palabras que hoy se utilizan en la región siguen siendo originales del idioma guaraní. Esto se refleja incluso en nombres de embarcaciones, lugares y especies del río, especialmente en una ciudad tan vinculada a la pesca como Goya.
Entre los ejemplos mencionados, explicó que la palabra “pira” significa pez, por lo que muchos nombres de especies comienzan con ese término, como piraña, que combina “pira” (pez) con “añá” (diablo). Del mismo modo, el nombre del surubí proviene de la expresión que describe a “el que se sumerge hasta el fondo”, en referencia a su forma de cazar.
Otro concepto importante dentro de la cosmovisión guaraní es el de los “yara”, considerados genios tutelares o protectores de los seres de la naturaleza. Según esta creencia, cada especie posee un espíritu protector que mantiene el equilibrio entre los seres humanos y el entorno natural.
En esa misma línea, el docente explicó que la cultura guaraní se basa en una filosofía de convivencia con la naturaleza, donde el ser humano forma parte del mismo sistema y no se ubica por encima de él.
Durante la charla también se abordaron algunos usos cotidianos del lenguaje que muchas veces se utilizan sin conocer su verdadero origen. Un ejemplo es la palabra “guarango”, que en su sentido original no era un insulto, sino que hacía referencia a una persona que hablaba guaraní.
Desde el taller destacan la importancia de recuperar y valorar estos conocimientos como parte fundamental de la identidad regional. La iniciativa municipal busca que nuevas generaciones se acerquen al idioma y comprendan el valor cultural que representa para la provincia de Corrientes.
Quienes deseen aprender guaraní pueden acercarse a la Casa de la Cultura de Goya, donde el taller se dicta de manera abierta, promoviendo el conocimiento de una lengua que sigue viva en la vida cotidiana de la región.












