La obra de infraestructura hídrica que se ejecuta sobre la avenida Maipú, a la altura del arroyo Pirayuí, continúa avanzando y ya muestra importantes progresos. En una recorrida conjunta, el gobernador Juan Pablo Valdés y el intendente de Corrientes, Claudio Polich, supervisaron los trabajos y destacaron el impacto que tendrá esta intervención para reducir los anegamientos en uno de los sectores más comprometidos de Capital.
La visita reflejó el trabajo coordinado entre el Gobierno provincial y la Municipalidad de Corrientes, que desarrollan un plan integral para fortalecer el sistema de drenaje urbano frente a los pronósticos que anticipan una primavera y un verano con abundantes precipitaciones debido al fenómeno del Niño.
Valdés explicó que el puente sobre la avenida Maipú constituía uno de los principales cuellos de botella del sistema de desagües. “Con la colocación de estos ductos lograremos una capacidad de escurrimiento cercana a los tres metros cúbicos por segundo, evitando el embalse del agua y reduciendo significativamente el impacto de las precipitaciones sobre más de 250.000 vecinos”, afirmó.
El Mandatario también insistió en la importancia de evitar arrojar residuos en los canales, ya que la acumulación de basura reduce la capacidad de escurrimiento y aumenta el riesgo de anegamientos.
El intendente Claudio Polich destacó el ritmo de ejecución de los trabajos y el esfuerzo conjunto entre Provincia y Municipio para concluir la obra en el menor tiempo posible. Señaló que, si las condiciones climáticas acompañan, una de las calzadas podría rehabilitarse en los próximos días con el objetivo de normalizar completamente la circulación hacia el fin de semana.
El Jefe comunal resaltó además que la intervención no se limita al reemplazo del puente, sino que comprende el ensanchamiento del cauce del arroyo Pirayuí, una tarea que prácticamente duplicará la capacidad del canal y permitirá optimizar el drenaje de una amplia zona de la ciudad.
Los trabajos incluyen la colocación de ductos de 2,50 metros de diámetro a más de diez metros de profundidad, luego de completar la limpieza integral del cauce entre el arroyo Pirayuí y el Riachuelo. Esta primera etapa abarcó más de tres kilómetros de saneamiento y movimiento de suelo, mientras que el proyecto completo contempla unos 5.500 metros lineales de obras hidráulicas.
Valdés confirmó que las tareas se desarrollan durante las 24 horas con equipos de la Dirección Provincial de Vialidad y explicó que fue necesario reforzar el operativo para garantizar la seguridad de los trabajadores, debido a desmoronamientos registrados durante la excavación.












