El fenómeno meteorológico del Niño entró en una fase crítica de desarrollo. Así lo confirmó el director de Defensa Civil de la Provincia de Corrientes y coordinador del Comité Operativo de Emergencias (COE), Bruno Lovison, quien precisó que el escenario proyectado para los próximos meses implica un incremento sostenido en la intensidad de las precipitaciones, acompañado por marcadas subas de temperatura en toda la región del Noreste Argentino.
“El Niño ya tomó característica de muy fuerte y entendemos que se seguirá fortaleciendo en los próximos meses, por lo menos en este siguiente trimestre”, aseveró Lovison en diálogo sobre las perspectivas climáticas para el tramo final del año y su proyección de impacto en el territorio provincial.
Un trimestre clave: lluvias y altas temperaturas
Según los últimos registros e informes técnicos proporcionados por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), se prevén precipitaciones por encima de los promedios históricos para el trimestre integrado por octubre, noviembre y diciembre. “Ya para la primera quincena de octubre podríamos tener algunas precipitaciones intensas”, anticipó el funcionario, al tiempo que remarcó que se cotejan datos constantemente para seguir el comportamiento del fenómeno en la región.
Las recientes tormentas desatadas en zonas linderas como Misiones y el sur de Brasil ya comenzaron a influir en los caudales hídricos, posicionando a los cauces locales en niveles medios y medios-altos. Si bien actualmente los cursos de agua permanecen lejos de los umbrales de alerta alrededor de dos metros por debajo de dichas marcas, se estima una tendencia de ascenso gradual para los próximos 15 a 20 días. La magnitud del impacto dependerá fundamentalmente de cómo se posicionen las masas de precipitaciones sobre las cuencas altas de los ríos Iguazú y Paraguay.

A la par de las precipitaciones, el último fin de semana dejó registros térmicos que superaron los 40°C de sensación térmica en diversos puntos del territorio correntino, situación que, según explicó Lovison, formaba parte de las proyecciones estacionales. “Este tipo de fenómenos promueven altas temperaturas y mucha humedad. Va a ser bastante complejo en ese sentido”, indicó, subrayando que la permanencia del Niño mantendrá una probabilidad cercana al 100% de influencia tanto para el trimestre en curso como para el primer cuatrimestre del próximo año.

Gestión anticipada y combate a dos frentes
Frente a un escenario simultáneo que contempla el riesgo de anegamientos e inundaciones urbanas por lluvias puntuales e intensas, junto con el peligro estacional de focos de incendio por elevadas temperaturas, desde la Dirección de Defensa Civil señalaron que la etapa de preparación institucional comenzó de forma anticipada entre marzo y abril.
“Esta etapa de la preparación que venimos viviendo nos hace llegar a una hipótesis tanto de inundaciones como de incendios muy bien preparados”, enfatizó el titular del COE. El funcionario recordó que la provincia posee experiencia operativa en la atención simultánea de contingencias contrapuestas, habiendo registrado en años anteriores situaciones de inundación en la zona sur y de incendios en el sector norte.
En relación con el fuego, Lovison apeló a la responsabilidad ciudadana y al acompañamiento de la población para evitar la proliferación de quemas no autorizadas. “Apelamos a la buena solidaridad del correntino. Pedimos no abusar del uso del fuego, hacerlo correctamente y solicitar los permisos correspondientes ante la Dirección de Recursos Forestales. En ese marco, la situación tiende a ser controlada”, remarcó.

Mapeos de riesgo y asistencia coordinada
Respecto a la preparación frente a eventuales crecidas o precipitaciones extraordinarias, la Provincia viene desplegando una agenda de trabajo con las administraciones municipales para la conformación de comités de crisis locales y la confección de mapeos de riesgo. Dichos relevamientos permiten calcular de antemano el volumen de población sensible de requerir asistencia o evacuación.
Tomando como referencia los antecedentes históricos más severos registrados en la provincia como el evento acaecido entre 1997 y 1998, que demandó la asistencia de miles de correntinos y provocó significativos daños en la infraestructura vial, los organismos de emergencia mantienen actualizadas sus hipótesis de trabajo para responder con celeridad territorial en caso de ser necesario.
“Hay una retroalimentación de datos muy positiva mediante la articulación con la Agencia Federal de Emergencias (AFE) y convenios con provincias vecinas como Misiones, además de los datos de Paraguay y Brasil”, concluyó Lovison. “Esto nos permite alimentar los sistemas de alerta temprana para que la información anticipada llegue oportunamente a los municipios, a los equipos de trabajo y a la población en general”.












