La actividad metalúrgica cayó 10% interanual en febrero y usa el 40% de su capacidad instalada

El sector metalúrgico en Argentina experimentó en febrero una situación crítica, marcada por una caída interanual del 10,3% en la producción y un uso de la capacidad instalada que descendió hasta el 40,2%. Estos valores reflejan niveles mínimos en los últimos cuatro años y dan cuenta de un escenario de fuerte contracción en la industria, según información de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA).

La evolución mensual mostró que la actividad también retrocedió frente a enero, con una disminución del 1,9%. En el acumulado de los primeros dos meses de 2026, el sector registró una baja de 8,2%. Los datos muestran que la caída no se limitó a un segmento específico, sino que alcanzó a todos los subsectores estratégicos de la cadena productiva.

El presidente de ADIMRAElio Del Re, señaló que “la actividad metalúrgica profundiza su tendencia negativa durante el primer bimestre del año, con niveles de capacidad ociosa críticos y sin señales claras de recuperación en el corto plazo”. Añadió que la “fuerte retracción del mercado interno está impactando directamente sobre la producción y deteriorando la rentabilidad de muchas empresas del sector. Esta situación pone bajo presión el sostenimiento del empleo metalúrgico, en un contexto donde el mercado interno enfrenta una demanda en caída libre”.

La información difundida por ADIMRA consignó que la utilización de la capacidad instalada cayó 8 puntos porcentuales respecto del mismo período del año anterior. El registro de 40,2% representa el menor nivel para el sector desde 2022. El descenso se observó en todas las ramas que componen la industria metalúrgica, aunque con distinta intensidad.

El gráfico presenta el índiceEl gráfico presenta el índice de producción industrial metalúrgica con variaciones interanual, mensual y acumulada negativas para febrero de 2026, revelando una significativa contracción del sector. (Adimra)

Entre los subsectores más afectados, la Fundición sufrió una baja interanual del 15,0%, mientras que los Bienes de Capital retrocedieron 14,6%. El segmento de Autopartes marcó una caída del 12,0%. El Equipamiento Médico disminuyó 11,6%, el Equipo Eléctrico descendió 10,2% y el rubro de Otros Productos de Metal registró una baja de 9,7%. Los sectores de Carrocerías y Remolques y Maquinaria Agrícola presentaron descensos de 4,0% y 1,4%, respectivamente.

La distribución geográfica de la caída también mostró un impacto generalizado. Buenos Aires reportó una contracción del 12,9%, Córdoba descendió 11,9%, Mendoza bajó 10,2%, Entre Ríos registró un retroceso de 9,8% y Santa Fe tuvo una disminución de 4,3%. Según los registros de ADIMRA, ninguna de las principales provincias metalúrgicas mostró señales de recuperación durante el período analizado.

En cuanto al empleo, el informe de la cámara destacó una disminución interanual del 1,8%. La comparación con enero no mostró variaciones, lo que sugiere que el ajuste en el empleo acompaña de manera rezagada la contracción de la actividad.

El análisis interno de la producción metalúrgica arrojó que la caída interanual de 10,3% en febrero estuvo acompañada por una baja mensual del 1,9% respecto a enero. El acumulado del año arrojó una contracción del 8,2%, mostrando que la tendencia a la baja se sostuvo desde el inicio de 2026.

La producción metalúrgica argentina experimentaLa producción metalúrgica argentina experimenta una contracción interanual en todos sus sectores principales, según datos de ADIMRA. (Adimra)

Los datos relevados por el Departamento de Estudios Económicos de ADIMRA indicaron que la utilización de la capacidad instalada, situada en 40,2%, constituyó el valor más bajo desde 2022. Esta cifra implicó una reducción de 8 puntos porcentuales respecto al mismo período del año anterior y evidenció una menor utilización de los recursos productivos en toda la cadena metalúrgica.

El informe detalló que el sector de Fundición encabezó el ranking de caídas con un descenso del 15,0%. Los Bienes de Capital registraron una baja del 14,6%, seguidos por las Autopartes con un retroceso del 12,0%. El rubro de Equipamiento Médico marcó una caída de 11,6% y el de Equipo Eléctrico descendió 10,2%. La categoría de Otros Productos de Metal se redujo 9,7%, Carrocerías y Remolques bajaron 4,0% y la Maquinaria Agrícola cayó 1,4%.

La comparación provincial mostró que el descenso fue transversal. Buenos Aires experimentó una baja del 12,9%. En Córdoba, la caída fue de 11,9%. Mendoza registró una disminución de 10,2%, Entre Ríos tuvo un retroceso del 9,8% y Santa Fe descendió 4,3%. Ninguna de las jurisdicciones industriales de peso logró evitar la tendencia negativa.

El análisis de la cámara empresarial subrayó la persistencia de la contracción en la utilización de la capacidad instalada, que se ubicó en 40,2% durante febrero, el menor registro en cuatro años. El descenso de 8 puntos porcentuales respecto al mismo mes de 2025 mostró la profundidad de la crisis sectorial.

El presidente de ADIMRAElio Del Re, advirtió que la “fuerte retracción del mercado interno está impactando directamente sobre la producción y deteriorando la rentabilidad de muchas empresas del sector”. En su visión, el actual contexto “pone bajo presión el sostenimiento del empleo metalúrgico, en un contexto donde el mercado interno enfrenta una demanda en caída libre”.

La información relevada por la entidad mostró que el empleo metalúrgico disminuyó 1,8% en la comparación interanual, sin variaciones respecto a enero. El reporte de ADIMRA no identificó señales de recuperación en el corto plazo para los niveles de ocupación en el sector.

El informe del Departamento de Estudios Económicos de ADIMRA consignó que la variación acumulada de la producción metalúrgica hasta febrero fue de -8,2%. El registro interanual de -10,3% y la variación mensual de -1,9% completaron el cuadro de un sector que enfrenta dificultades en todos los frentes.

Los gráficos elaborados por la entidad dieron cuenta de la profundidad y persistencia de la contracción. El índice de producción industrial metalúrgica mostró una tendencia descendente que se acentuó en los primeros meses de 2026.

La cámara detalló que el descenso afectó a todos los subsectores estratégicos. El impacto en la Fundición y en los Bienes de Capital resultó especialmente severo, con retrocesos por encima del 14%. Las Autopartes y el Equipamiento Médico se ubicaron cerca del 12% de caída. El Equipo Eléctrico y los Otros Productos de Metal también reportaron bajas de dos dígitos. Los rubros de Carrocerías y Remolques y Maquinaria Agrícola, aunque menos afectados, no escaparon a la tendencia general.

El informe de ADIMRA remarcó que la utilización de la capacidad instalada se mantuvo en niveles históricamente bajos. La entidad subrayó que la caída de 8 puntos porcentuales respecto a febrero del año anterior puso en evidencia la magnitud de la crisis productiva.

El relevamiento de la cámara mostró que la contracción de la producción y de la utilización de la capacidad instalada impactó de forma directa en el empleo. Si bien la reducción interanual de 1,8% no fue tan pronunciada como la baja en la actividad, el informe advirtió que el “sostenimiento del empleo metalúrgico” enfrenta presiones crecientes por la falta de demanda y la rentabilidad deteriorada de las empresas.

La caída generalizada en todos los subsectores y provincias confirma que la crisis afecta a la totalidad de la cadena productiva metalúrgica. El escenario descripto por ADIMRA se caracterizó por la ausencia de señales de recuperación y la persistencia de los factores que impulsan la contracción. La demanda interna en retroceso y el contexto de baja utilización de la capacidad instalada configuran un panorama de alta incertidumbre para el sector.

El reporte de la cámara empresarial no incluyó proyecciones sobre el desempeño futuro de la industria, aunque sí advirtió que los niveles actuales de actividad y utilización de la capacidad productiva se mantienen en mínimos históricos y no existen indicios claros de un cambio de tendencia en el corto plazo.