OTRA VEZ LA MISMA PELÍCULA? ¡BASTA DE REPETIR LOS MISMOS ERRORES!
Cada vez que el río crece y llega una inundación, en Puerto Boca volvemos a vivir la misma historia. Familias que se instalan sobre la ruta, cortes de tránsito, circulación restringida y un Comité de Crisis que termina aceptando situaciones que deberían resolverse con planificación, orden y decisiones claras.
La emergencia no puede ser una excusa para improvisar una y otra vez. La asistencia a las familias que atraviesan una situación de vulnerabilidad es indispensable, pero también lo es garantizar el orden, la seguridad y los derechos del resto de los vecinos.
Que una familia manifieste que no quiere abandonar el lugar no puede significar que no existan alternativas ni que las reglas de convivencia dejen de aplicarse. El Estado debe asistir, ofrecer soluciones y actuar con firmeza, sin abandonar a nadie, pero tampoco trasladando las consecuencias de la emergencia a toda la comunidad.
LA RUTA DEBE PERMANECER LIBERADA.
No puede convertirse en un espacio de asentamiento ni en un lugar donde circular sea una odisea. Los vecinos tenemos derecho a transitar libremente, sin tener que responder a cada rato quiénes somos, de dónde venimos o adónde vamos, salvo los controles debidamente justificados por razones de seguridad o por una emergencia concreta.
Quienes vivimos y trabajamos en Puerto Boca necesitamos circular, llegar a nuestros hogares, atender nuestras obligaciones y desarrollar nuestras actividades con normalidad, dentro de las condiciones de seguridad que la situación permita.
No se trata de estar en contra de las familias inundadas. Se trata de exigir que la solidaridad no reemplace a la planificación, que la emergencia no se transforme en desorden permanente y que las soluciones no consistan en repetir año tras año el mismo escenario.
¿Hasta cuándo vamos a esperar que el agua baje para volver a discutir lo mismo?
Puerto Boca necesita respuestas concretas, prevención y un plan de contingencia que se cumpla. No más parches. No más improvisación. No más de la misma película cada vez que crece el río.
Porque ayudar a quienes más lo necesitan y garantizar los derechos de los demás no son objetivos opuestos. Son obligaciones que el Estado debe cumplir al mismo tiempo.
¡QUEREMOS SOLUCIONES, ORDEN Y RESPETO POR TODOS LOS VECINOS!
por: Monica Gutierrez












